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Ubisoft ha logrado reinventar muchas de sus populares franquicias en los últimos años, entre ellas Assassin’s Creed y Ghost Recon. Este último dio el salto a una experiencia de mundo abierto por primera vez con Ghost Recon Wildlands en el 2017, que hasta hace poco seguía siendo respaldado por la compañía. Sobre la base de las adiciones posteriores a la historia de Wildlands, la secuela Ghost Recon Breakpoint está ahora aquí con algunas diferencias importantes con su predecesor.
Con Ghost Recon Breakpoint tendremos el control de un nuevo protagonista, el Teniente Coronel Anthony «Nomad» Perryman, quien es parte de un escuadrón de élite conocido como los Ghosts. Empezaremos nuestra misión dentro de una isla llamada Auroa, que es propiedad del multimillonario Jace Skell de Skell Technologies. Sin embargo, los productos de Skell empiezan a llegar a las manos equivocadas y, como resultado, la isla queda aislada del mundo exterior, lo que provoca el despliegue de los Ghosts en la isla. El escuadrón de Nomad es atacado a su llegada y nos deja completamente solos desde el inicio.
Para aquellos que jugaron el DLC más reciente de Wildlands, deberían estar familiarizados con el principal antagonista del juego, Cole D. Walker, que fue parte de los Ghosts en el pasado. Sin embargo, en el momento en que Breakpoint se desarrolla, Walker se ha vuelto un traidor y ha creado su propia facción conocida como los Lobos, quienes ayudaron a apoderarse de Auroa. Lo interesante aquí es que Walker es sigue siendo interpretado por el siempre carismático Jon Bernthal, lo que ayuda a elevar el rendimiento del personaje.
Creo que para cualquiera que esté bastante familiarizado con los juegos de Ubisoft, Ghost Recon Breakpoint se siente como una mezcla de muchos elementos, además de la clara influencia de Wildlands, vemos que también toma prestado de otras propiedades recientes como The Division 2, Assassin’s Creed Odyssey e incluso Far Cry New Dawn. El juego incluye la típica configuración de los looter shooter, donde irás eliminando enemigos y recogiendo nuevas armas y equipo en el camino. Aquí mismo podemos ver un pequeño cambio que hace más agradable la experiencia. Y es que ahora todo el botín se recoge automáticamente al caminar sobre él, en lugar de tener que recogerlo todo de manera individual. Esto es algo que puede ahorrarnos mucho tiempo y es de esperar que sea adoptado por otros títulos del mismo género.
Aunque es evidente que podemos encontrar algunas mejoras, la configuración del sistema de tu equipo y armas es bastante decepcionante. Ghost Recon Breakpoint implementa un sistema como el que se ve en The Division, pero realmente no encaja con el tema latente de supervivencia que propone el juego desde el inicio, ya que aquí nos encontramos en la naturaleza durante la mayor parte de la experiencia. De repente este aspecto podría haber pasado desapercibido si no lo encontráramos tan semejante al juego de Massive Entertainment. Es en este sentido que Breakpoit pierde un poco de identidad y comienza con cierta desventaja, que si nos ponemos a pensarlo bien, no es enteramente culpa suya.
Esta vez las armas también proponen niveles y potencia de daño, los cuales son elementos que no terminan de encajar de todo. Me explico, a pesar que los enemigos también cuentan con un nivel específico y el daño que les podremos hacer dependerá del nivel de nuestras armas, todo pierde sentido cuando un disparo bien dado a la cabeza puede tumbarlos inmediatamente, independientemente del nivel del arma que estemos usando. Esto me conlleva a intuir que el sistema no está del todo bien estructurado y que la motivación por conseguir armas mucho mejores, se pierde al volverse innecesario.
Afortunadamente, Ghost Recon Breakpoint nos brinda impresionantes mecánicas de disparo y una bastante variedad en la selección de armas. Estas las podremos utilizar como armas principales o como nuestra siempre fiel arma lateral. El armamento se siente como debería, además que poseen claras diferencias en cuanto a sus estilos. Esto por momentos me hace olvidar que al final no importa mucho el nivel, sino sobre con qué armas te sientes más cómodo. En mi experiencia propia megusta mucho jugar con dos tipos de arma, un fiel rife de francotirador para cuando quiero mantener la acción desd euna distancia segura y un rifle de asalto automático, para cuando no tengo más salida que entrar en combate directo. Obviamente, todo siempre irá en base a mi juego sigiloso, y es por ello que mis pistolas con silenciadores son bastante efectivas para borrar mi paso en las áreas enemigas.
Otro detalle importante es que la variedad de vehículos disponibles también es bastante sólida, y definitivamente serán una de la smejores opciones para recorrer el mapa de la isla si es que no deseas utilizar los viajes rápido, los cuales también irás desbloqueando poco a poco. Desde mi experiencia, aconsejo recorrer el mapa con los pies en el suelo, porque existen muchos elementos que explorar y que podrían llevarte a encontrar algo interesante para tu equipo.
Ghost Recon Breakpoint también presenta un sistema de clases, que intenta añadir un toque más de elementos RPG al juego. Al principio, puedes elegir entre Field Medic, Assault, Panther, o Sharpshooter, cada uno de los cuales tiene diferentes ventajas que puedes desbloquear al ir subiendo de nivel. Esto también incluye un árbol de habilidades que puedes utilizar para mejorar tu personaje de varias maneras. Todos estos elementos significan una gran ayuda puesto que sí facilitan, en cierta medida, que vayas definiendo un estilo de juego que se acomode más a ti. No obstante, cabe señalar que el sistema de clases no es tan robusto como podría ser, pero funciona lo suficientemente bien para brindar algunas opciones.
Probablemente done Breakpoint se distancia mucho más de Wildlands es en la falta de algún compañero IA que te respalde a completar y sobrevivir las misiones. Mientras que tienes la opción de jugar con tus amigos o buscar apoyo en línea, estarás sujeto a un verdadero juego en solitario si no cuentas con alguien más que se una a tu partida. Esto añade una sensación de aislamiento que no se esperaba en un juego como este, que puede ser bueno o malo dependiendo de cómo prefieras jugarlo. El estilo de juego en solitario es más parecido a una verdadera experiencia de sigilo que cabría esperar en algo como Splinter Cell, pero que no se ajusta del todo bien a una franquicia como Ghost Recon que está más orientada al juego en equipo como regla general.
Aún así, el jugar solo puede ser una experiencia interesante gracias a las mecánicas de supervivencia que el juego ha implementado, ya que algunas de ellas funcionan más eficazmente que otras. No sólo tendrás un medidor de salud básico que se irá recuperando, sino que tu personaje también puede resultar herido hasta el punto de impactar en tu movimiento y puntería. Estos contratiempos pueden ser tratados de dos maneras diferentes, usando jeringas o vendajes, el último de los cuales tiene un suministro infinito a un costo de más tiempo de uso.
Ghost Recon Breakpoint también presente un componente alimentación a toda la mezcla, con los que podrás consumir alimentos y beber agua, aunque se maneja de manera muy diferente de lo que se podría esperar. La mayoría de los juegos con esto tienen algún tipo de medidor de hambre o sed que dificultará tu capacidad para avanzar cuando los niveles se encuentren demasiado bajos. Sin embargo, este juego en su lugar los utiliza como una especie de buffs que te podrían brindar cierta ayuda. Puedes jugar a lo largo de todo Breakpoint sin usar ninguno de los dos pero, como dije, pueden resultar de cierta apoyo en el camino.
Encontrar materiales en el medio silvestre es importante para que puedas elaborar diferentes raciones, las cuales podrás hacer en los nuevos lugares conocidos como vivacs. Los vivacs son campamentos que se pueden crear en toda Auroa, y que no sólo te permiten elaborar raciones y demás, sino que también preparan y seleccionan vehículos que aparecerán en las cercanías. Considerando que viajaremos bastante alrededor de toda la isla, estos campamentos son muy útiles puesto que también poseen una función de viaje rápido.
En temas de presentación, a pesar que Aurora pueda sentirse relativamente sin vida por momentos, el juego gráficamente luce bien, sacando provecho de los diferentes elementos que podrían componer una isla. Lo distintos parajes de la isla, además de las instalaciones, están bien construidos y, de alguna manera, ayudan al componente táctico.
Para aquellos que quieren algo diferente de la experiencia PvE que se encuentra en la mayor parte del juego, Ghost Recon Breakpoint también tiene un modo PvP conocido como Ghost War. Ghost War incluye dos tipos de juegos, Elimination y Sabotage, junto con mapas exclusivos diseñados para la experiencia PvP. Este modo es bastante estándar hasta ahora, pero esperamos que haya más opciones disponibles para los jugadores en algún momento en el futuro, debido a que sí tienen el potencial de convertirse en algo que brinde de mayor diversidad a un título que se compone de contenido bastante general.
Quizás el mayor problema de todos en Ghost Recon Breakpoint es el sistema de microtransacción que se presentó durante los primeros días. El día del lanzamiento, absolutamente todo en el juego era comprable con dinero real, incluyendo armas, accesorios y XP boosts. Ubisoft eliminó muy rápidamente esos boots, de tal manera que dijeron que no estaban destinados a estar disponibles al momento del lanzamiento, sino que estaban planeados para más tarde, con el fin de que la gente se pusiera al día con el juego. Sin embargo, esto sigue siendo bastante inaceptable en general y realmente hacer que parezca que el juego fue pensado con otra idea en mente.
Aunque Ghost Recon Wildlands puede no haber sido el mejor juego de la franquicia, fue al menos una base sólida sobre la que se podría haber construido una mucho mejor secuela. Mientras que todavía contamos con una historia bastante interesante, sobre todo con la inclusión de Jon Bernthal, Ghost Recon Breakpoint entorpece el trabajo previo con una experiencia deslucida que trata de hacer demasiados cambios a la fórmula, hasta llegar a un punto done es casi irreconocible.
Igual seamos justos, Breakpoint es un juego bonito, pero no hay mucho más bajo la superficie además del sandbox estándar que ofrece Ubisoft. Para los jugadores que buscan infiltración táctica basada en equipos, artilugios y una historia bastante genérica sobre un soldado convertido en delincuente, Ghost Recon Breakpoint tiene todas esas cosas, siempre y cuando se aprovechen de manera adecuada. Para la gente que sólo quiere otra isla de arena llena de enemigos a quienes enfrentar con una variedad de diferentes armas y ataques de aviones no tripulados, Breakpoint también los tiene cubiertos. Para los jugadores que buscan una experiencia única, fuera de línea no llena de microtransacciones y pantallas de menú poco intuitivas, lo mejor es que busquen en otra parte.
Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Ghost Recon Breakpoint para PS4 brindada por Ubisoft.
