Siempre hago un gran esfuerzo por no comparar directamente los videojuegos con sus homólogos, pero es imposible hablar de The Crew Motorfest sin hablar de Forza Horizon 5. En pocas palabras, The Crew Motorfest se inspira directamente en el que está ampliamente considerado como el mejor juego de carreras de mundo abierto de todos los tiempos. Para ser justos, Ubisoft Ivory Tower ha hecho un trabajo decente emulando esa experiencia, con un tamaño de mapa más modesto y algunas playlists únicas que te llevan a través de diferentes facetas de la historia del automovilismo. En ese sentido, lo que Ubisoft ha conseguido es un juego de carreras competente, con algo más de estilo que de sustancia, y algunas ideas divertidas que te harán acelerar los motores, pero que aún así no ha logrado alcanzar el primer puesto.

The Crew Motorfest está ambientado en la isla de O’ahu, Hawái, una zona preciosa para hacer drifting. Exuberantes selvas tropicales, preciosas playas, volcanes activos, básicamente todo un abanico de posibilidades en cuanto a variedad visual, con efectos meteorológicos que influyen en el estado de las carreteras. Del mismo modo, pasarás de carreras callejeras iluminadas con luces de neón a dragones que escupen fuego navegando en lanchas rápidas sobre olas palpitantes. Con preciosos efectos de iluminación, O’ahu es un regalo visual, al igual que el gigantesco garaje de coches con los que podrás correr.

Lo que queda meridianamente claro desde la estelar secuencia de introducción es que a estos desarrolladores les encantan los coches, y esa es una valiosa base sobre la que Ivory Tower consigue construir. Lo que diferencia a Motorfest de su homólogo de Horizon son las playlists, que son básicamente una lista de carreras o desafíos que se centran en un tema concreto. La carrera inicial te hace saltar entre varias playlists a la vez, probando distintos coches, explicándote por qué son especiales y forzándote a sentir las distintas sensaciones de cada uno. En ese sentido, pasarás de los deportivos modernos a los coches de época, lo que demuestra la variedad del juego desde el momento en que pisas el acelerador.

Las playlists te hacen conducir desde el principio de cada carrera hasta la siguiente, explorando la isla a medida que avanzas. El “Hawaii Scenic Tour” es probablemente un buen punto de partida; con carreras largas que te permiten conocer a fondo la isla, es una introducción tranquila y no tan competitiva a la zona y a todos sus aspectos fundamentales. “Made in Japan” es un poco más variado, muestra vehículos modernos de fabricación japonesa y te pone a prueba con derrapes, carreras de aceleración y mucho más. “American Muscle” mezcla el off-road con la calle, y luego hay algunas celebraciones super específicas de marcas de coches, como “A Porsche Story: 911 Legacy”.

Como señalé previaamente, cada una de las playlists te lleva a un viaje específico, con comentarios que te hablan del lugar que ocupan esos vehículos en la historia. Una de ellas presenta el taller japonés Liberty Walk, con imágenes reales para que sientas un elemento de realidad en tus recorridos. En otra más atrevida playlist, te enfrentarás a desafíos para Donut Media, un popular aficionado al motor online, que te hará “elegir un bando” en varios enfrentamientos de coches.

Por cierto, las playlists también tienen su propia estética. El ya mencionado neón con dragones que escupen fuego y la iconografía japonesa convierten la ciudad en un Tokio súper elegante para la Made in Japan, mientras que Donut tiene, bueno, un montón de tontas carrozas de desfile con donas por todas partes. American Muscle recibe el tratamiento completo de barras y estrellas con fuegos artificiales. En ese sentido, cada lista parece un lugar diferente, a pesar de que se trate de la misma isla todo el tiempo, lo cual es un gran detalle.

Conceptualmente, esto de las playlists funciona bien, pero el resto de The Crew Motorfest no tiene el mismo proceso de pensamiento inteligente para mantenerte satisfecho. Recorrer O’ahu carece de interés, con solo un par de distracciones entre una carrera y la siguiente. Hay alguna que otra trampa de velocidad, y una vez desbloqueados los desafíos existen algunas bonificaciones adicionales para explorar, pero no parecen lo bastante sustanciosas como para adentrarte de lleno.

Al principio me gustó la idea de que pudieras saltar de una playlist a otra, experimentando con diferentes y mezclándolas, pero cada lista está más o menos diseñada para ser reproducida una tras otra; el GPS parlante te da más contexto a medida que avanzas por ellas una tras otra. Por decirlo sin rodeos, si eliges una pista diferente de una playlist distinta, te desviará mucho de la anterior, por lo que te resultará muy complicado volver atrás, y el viaje rápido no se desbloquea hasta que consigues completar diez playlists. Eso son unas 80 carreras, por cierto.

Habría sido útil que estuviera disponible antes (para facilitar los cambios), pero además, The Crew Motorfest no hace que sea especialmente fácil desbloquearlas todas. Más allá de las pocas iniciales, las playlists tienen un requisito de vehículo, un coche que hay que comprar (con dinero del juego o dinero real) para acceder a esas pistas. Lo extraño de este proceso es que, una vez comprado el vehículo, ni siquiera puedes usarlo en la propia Playlist. Cada circuito te da un vehículo prestado para esa carrera. Si me van a dar esos vehículos de préstamo, ¿por qué hacerme comprar un coche caro para tener acceso?

Es una verdadera lástima que el sistema sea un sinsentido, porque las carreras en The Crew Motorfest hacen un trabajo sólido. El manejo de los vehículos es más realista y satisfactorio que en The Crew 2, lo que es más evidente dada la amplia gama de coches que puedes conducir. También hay muchos detalles en cada vehículo, pero el aburrido sistema de mejoras (con varias “rarezas” y “niveles” para que sean aceptables para los que no son aficionados a los coches como yo) no inspira, sobre todo cuando te dan tantas recompensas con tanta frecuencia. Al menos, cada carrera es un desafío único, ya que no usas el mismo vehículo en todas. No obstante, tienes la chance de repetirlas con el vehículo que elijas si quieres conseguir el mejor tiempo por vuelta.

También hay una buena cantidad de actividad online, incluyendo desafíos semanales (en los que, de nuevo, tienes que comprar un vehículo específico, pero al menos los usas en este caso), y otros modos como las Grand Races, que son batallas de 28 jugadores en una pista gigante, con múltiples vehículos y puntos de control siempre cambiantes. También es divertido pasear por la isla con tus amigos y hacer playlists juntos. En lo que Motorfest tiene un éxito absoluto es en hacer que el modo multijugador sea increíblemente fácil de acceder con muy pocas complicaciones, así que si estás buscando un viaje amistoso por carretera, llena el tanque y vámonos.

The Crew Motorfest tiene muchas ganas de ser el próximo Forza Horizon 5, pero al obligarnos a comparar ambos, los defectos que frenan a este juego de carreras hawaiano se hacen aún más evidentes. El sistema de playlists da una sensación de variedad y escala que resulta emocionante al principio, con recorridos realmente interesantes por la historia del automovilismo y una amplia gama de vehículos que mantendrán tu interés en la aventura. Pero el poco interesante mundo abierto que los conecta a todos y las limitaciones sobre cómo desbloquear más de ellos podrían hacer que eches el freno antes de lo que esperas. Aun así, The Crew Motorfest es visualmente encantador y tiene una base de carreras increíblemente sólida, así que, como mínimo, merece que lo pruebes.

gamecored score 8

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de The Crew Motorfest recibida por Ubisoft para PlayStation 5.