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Road 96 Review

Videojuegos
7.5

Bueno

Road 96 es un juego de viajes por carretera. Y creo que esa es una forma bastante sencilla de resumir la experiencia, ya que de lo que realmente se trata es de un intento de escapar del país de Petria y cruzar su frontera. Conduciendo, haciendo hitchhiking, o incluso simplemente cogiendo el autobús, todo será válido para acercarse cada vez más a la libertad. Cabe señalar que el viaje a la frontera debe completarse varias veces, ayudando a diferentes adolescentes a realizarlo una y otra vez, siendo cada viaje completamente diferente al anterior.

La jugabilidad en general es algo difícil de explicar. Tiene muchas facetas. La mayor parte del juego consiste en dialogar con diferentes personajes y tomar decisiones que tendrán efectos en tu próximo viaje. Algo que haces en tu primer recorrido puede volverse contra ti en el segundo. En este sentido, es similar a un juego de Telltale o a Life is Strange, pero también hay múltiples secciones con minijuegos para interrumpir el diálogo. De hecho, hay un montón de ellos y son convenientemente variados. Cabe señalar que también tienes que controlar el agotamiento y el hambre del personaje que interpretas, asegurándote de no obligarlo a seguir caminando si está a punto del desmayo.

En general, la forma más fácil de describir el género de Road 96, en su conjunto, sería como una experiencia de aventura. Aunque lo que estás haciendo puede cambiar minuto a minuto dependiendo de la parte del camino con la que te hayas topado, el objetivo principal es siempre viajar. Siempre te estarás acercando más y más a la frontera, sin importar lo que estés haciendo en ese momento. Considerando todo ello, una tesis central del juego podría ser que el viaje es más importante que el destino.

Algunos ejemplos de las cosas interesantes con las que te puedes tropezar en tu viaje incluyen elementos como participar en un robo real y tener que manejar las cámaras de seguridad para los delincuentes. En ese ínterin, incluso podrías entrar en pánico mientras rebuscas en los cajones información que demuestre que realmente trabajas allí (cosa que no haces), con el fin de no ser arrestado. Puede que acabes trabajando en un bar, preparando cócteles a pesar de tener 15 años y no haber tocado el alcohol en tu vida, corriendo de un lado a otro de la barra, intentando recordar qué demonios acaba de pedir la última persona. Así de extravagantes pueden ser estas situaciones que sazonarán tu viaje.

Estas secciones son muy divertidas y me hicieron reír en más de una ocasión. Las situaciones son extravagantes pero sencillas de jugar, con una única mecánica que hay que aprender en poco tiempo. Es una forma estupenda de cambiar el ritmo y lo repetitivo, así como de dar un breve respiro a lo que, en general, es una experiencia muy emotiva.

Al viajar de un lugar a otro, o a veces en algún lugar de descanso, te encontrarás con uno de los seis personajes del juego. Aunque a menudo habrá una de esas secciones de minijuegos, la mayor parte del tiempo la pasarás hablando con ellos y aprendiendo más sobre lo que están haciendo en la carretera. Descubrirás por qué están allí, de qué intentan huir y cuáles son sus opiniones sobre el país. Cabe señalar que sólo verás a cada personaje una vez por viaje, pero cada vez que te topes con ellos se habrán visto afectados por su encuentro contigo en el último recorrido, a menudo mencionando directamente al último avatar con el que jugaste. Debo decir que es muy interesante la forma en que el título te hace sentir que estás cambiando el mundo cuando cada niño con el que juegas hace muy poco individualmente, pero tú, como jugador, puedes ver el gran esquema de las cosas.

Sin embargo, un problema que está muy presente en todo el juego es que los mensajes políticos en su conjunto se sienten increíblemente densos. Road 96 es más fuerte cuando trata las relaciones interpersonales y los problemas individuales. En el momento en que el juego intenta abordar problemas más generalizados, recurre a utilizar alegorías muy obvias y poco inteligentes en lugar de crear su propia historia. El muro en la frontera, las elecciones con un número increíblemente alto de abstenciones, el accidente terrorista ocurrido en 1986. El 11 de septiembre de 1986. Nada de eso es muy sutil.

Estas alegorías son tan evidentes y perezosas que me sacaron de la experiencia constantemente. Creo que no es necesario hacer conexiones tan densos con hechos de la vida real para que la gente empatice y entienda los mensajes que se muestran. Me da la impresión que habría sido mejor dejar que los jugadores encontraran sus propias conexiones cuando aparezcan. Haber creado un mundo totalmente ficticio, que tuviera la suficiente similitud con la vida real, para que te hiciera sentir que es familiar sin agitar el 11 de septiembre en la cara del jugador todo el tiempo, me habría parecido la opción más correcta. Lamentablemente, la trama principal del juego se entremezcla con todo esto. Y, con ello, todo acaba resultando poco interesante y poco más que un intento de evocar cuestiones del mundo real.

La historia principal tiene su mayor fuerza en los momentos en los que los personajes se ven afectados directamente. Esta historia se centra en las elecciones de 1996 que tendrán lugar dentro de unas semanas, y mientras intentas llevar a los niños al otro lado de la frontera, hay una resistencia que trabaja para organizar una revuelta durante estas elecciones. Resulta un poco extraño que el juego te pida tu opinión sobre las elecciones porque el objetivo principal para ti es siempre ayudar a tu personaje a cruzar la frontera. Tienes la opción de hablar sobre lo importante que es la votación o la revolución, pero tu objetivo sigue siendo el mismo. Escapar. Así que lo otro acaba sintiéndose un poco hueco.

Sin embargo, el juego hace un trabajo decente al jugar con la moral gris cuando puede. Muestra que ninguno de los dos bandos está completamente en lo cierto, mientras que sigue mostrando claramente un bando equivocado. Si bien no intenta que empatices con los villanos del juego, te hace cuestionar si el fin justifica siempre los medios.

Esos momentos nunca se sintieron forzados, sino que recuerdan que aunque un bando pueda ser objetivamente mejor, no siempre significa que tome el curso de acción correcto, y se desarrolla con más gusto que muchos otros juegos que tratan de abordar temas similares.

Donde realmente brilla Road 96 es en las elecciones estéticas. Tanto los efectos visuales como la música hacen un trabajo asombroso, no sólo para invocar el solitario viaje que estás haciendo a través del país, sino también los años noventa en su conjunto. Casi todo el juego está inundado de color, luz naranja al amanecer y azul al atardecer. A pesar de que estás en la carretera abierta, con nada más que tierra plana en kilómetros, la paleta de colores es tan vibrante que es una fiesta para los ojos. Además, todos los personajes están diseñados de forma inmaculada. Si bien los modelos son un poco rígidos, se expresan muy bien y transmiten fácilmente el tipo de persona que son. Todos se sienten como si pertenecieran al mundo y parecen increíblemente naturales al caminar por él.

La banda sonora de Road 96 también es fenomenal. A lo largo del juego puedes recoger cintas que podrás reproducir en cualquier coche que conduzcas, incluso algunos personajes te dejarán elegir la música. Todos los temas son memorables y rápidamente tuve un par de favoritos que buscaba cada vez que tenía la oportunidad.

Road 96 es un juego emotivo basado en personajes que, por momentos, se ve empañado por los intentos de evocar la política del mundo real. Aun así, es una experiencia muy agradable, con divertidos minijuegos, un bonito estilo visual y una banda sonora sólida, además de una interesante mecánica que te obliga a hacer varias veces el viaje a la frontera. Si bien rsulta molesto que el juego se pierda cuando intenta abordar la política, cuando en realidad debería haberse centrado más en las relaciones entre los personajes y sus viajes por la carretera, termina siendo muy divertido hasta el final.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Road 96 para PC brindada por Digixart.

Good

  • Increíble estilo artístico; personajes interesantes; una gran banda sonora, los minijuegos ayudan a refrescar la experiencia

Bad

  • El elemento política pueda generar que pierdas la ilación de la trama principal del juego.

Summary

Digixart brinda una experiencia bastante emotiva con personajes muy bien construidos. No obstante su historia por momentos se pierde cuando quiere abarcar más de lo necesario.
7.5

Bueno

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