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Monster Hunter Stories 2: Wings Of Ruin Review

Videojuegos
9

Sobresaliente

Debo decir que ha pasado bastante tiempo desde la última vez que jugué un gran JRPG. No quiero faltarle el respeto a muchos de las últimas entregas del género, pero digamos que ningún título reciente me ha logrado cautivar al 100%. Y es en ese contexto que agradezco tanto a Monster Hunter. Se podría pensar que, dado que Monster Hunter Rise salió a la venta en marzo, la franquicia podría estar comenzando a saturar a los usuarios, pero felizmente no es así. Ahora nos encontramos con Monster Hunter Stories 2: Wings of Ruin, la secuela del spinoff JRPG lanzado en la 3DS allá por 2016. Para ser muy sincero, no sabía mucho sobre el juego original, aparte de que tenía un estilo artístico precioso y una jugabilidad más parecida a algo como Pokémon que a Monster Hunter, así que, como comprenderás, me adentré en este juego con muchas preguntas e intriga.

Wings of Ruin te pone en la piel de un personaje sin nombre (al que llamaremos simplemente Rider), nieto de un afamado Monster Rider llamado Red que viajó por el mundo investigando extrañas fosas y luces que agredían a los monstruos del mundo. El juego no comenta como fue que murió este legendario Monster Rider, sólo que falleció, dejando sólo recuerdos de él contigo. Ya entrado en Wings of Ruin, comienzas en el pueblo de Mahana, una pequeña comunidad situada en la costa de la isla de Mahana. Debo decir que el juego te impacta, desde el primer momento, con un encanto bastante especial al observar esta pequeña pero animada comunidad, con varios NPCs hablando entre sí, monstruos más pequeños viviendo en armonía con los humanos y un ambiente general bastante entrañable. Hay que tener en cuenta que esto es lo habitual en la mayoría de los JRPG, que intentan hacer que el jugador se sienta bienvenido y le facilitan la entrada al juego, pero Wings of Ruin es algo distinto, porque además de ese feeling tan positivo, sigue captando el encanto de Monster Hunter.

En lo que respecta a narrativa y ritmo, Wings of Ruin posee una historia sencilla muy bien contada. No cae en lo usual de darte detalles inútiles para llevarte intencionadamente por el camino equivocado, sino que te da un flujo constante de información que se relaciona con las tareas que tienes entre manos, a la vez que se integra todo en la trama principal. En ese sentido, esto no se trata de una progresión sin sentido del tipo “prepara la cena de esta persona, ahora mata a Dios”, de la que son culpables algunos juegos del género, sino que todo presenta un cambio de ritmo agradable y constante que hace que Monster Hunter Stories 2 se sienta mucho mejor. Creo que el mayor logro aquí es que la experiencia no sólo tiene una gran fluidez como JRPG, sino que también permite conocer mejor el mundo real de Monster Hunter.

La historia de MHS2 gira en torno a un Rathalos particular, llamado Razewing Rathalos, que alberga un peligroso poder conocido como “The Wings of Ruin”. De hecho, se dice que un solo movimiento de las alas de este Rathalos puede provocar el fin del mundo. Durante la historia, te encuentras con este Rathalos aún siendo un huevo sin eclosionar, entregado a una wyveriana (casi como una elfa) llamada Ena por el Rathalos de tu abuelo, Guardian Ratha. Evidentemente, no todo el mundo está especialmente contento con la existencia de este Rathalos, pero, no obstante, tu misión es absolver a este Rathalos de los crímenes que aún no ha cometido. Es en base a ese fin que conoces a una amplia lista de personajes y lo que es mejor, el tema central que se respalda de elementos como la amistad y los vínculos, realmente brilla, durante toda tu travesía.

Algo que me impresiona bastante es que ya no se mira a través de la lente de la demonización de estos monstruos, sino que se les ve como verdaderas criaturas vivas. Tienen sus propias costumbres, no están dispuestos a matar a todos los humanos y, de hecho, pueden ser bastante amistosos. Es esta última idea la que dio origen a Monster Riders. En lugar de cazar a estos monstruos y atacarlos hasta la muerte con niveles inhumanos de fuerza y adaptabilidad, los Riders se hacen amigos de los monstruos, y utilizan el poder del parentesco (Kinship) para enfrentarte a otros mosntruos menos amistosos. Dicho esto, el proceso de entablar amistad con un monstruo en MHS2 es realmente aterrador, ya que tienes que intentar irrumpir en la guarida de un monstruo y robar los huevos de éste que no han eclosionado. Una vez que los incubas en tu casa, estos monstruos recién nacidos desarrollan un vínculo sano con el jinete y se convierten en compañeros. Está claro que estas criaturas sufren un grave caso de síndrome de Estocolmo, pero dejemos eso a un lado y disfrutemos de Wings of Ruin por lo que es: un juego espectacular.

Aunque la mayor parte de la historia y su ritmo son buenos, hay un par de puntos en los que puede descarrilarse muy brevemente. No he visto ningún tráiler de historia del juego por temor a los spoilers y, a pesar de ello, he conseguido descifrar dos puntos importantes de la trama del juego. Uno es el resultado del sistema de recompensas diarias que tiene el juego y que “regala” información del desarrollo de algunos de los personajes clave del juego, y el otro es el conjunto de armaduras de un personaje que spoilea cierto monstruo. Es posible que quienes no hayan jugado los últimos juegos de la franquicia no se den cuenta de esto, pero yo sí lo hice y fue una lástima que la gran revelación de dicho monstruo se viera ya desvirtuada por el hecho de estar señalada de antemano. Si, como yo, has permanecido intencionadamente algo cuidadoso a los trailers del juego, no te sorprendas si el juego revela algunos de sus puntos de la trama mucho antes de llegar a ellos. Además de lo descrito, debo decir que el jefe final se acerca mucho al típico equilibrio de jefes finales de los JRPG, del que nunca he sido fan, en el que si tienes mala suerte puedes quedar completamente eliminado del combate de un solo golpe.

Una vez más, debo decir que me ha sorprendido lo mucho que se ha trasladado la experiencia básica de Monster Hunter a la fórmula de los JRPG en Wings of Ruin. Es decir, seguirás cazando monstruos específicos para obtener materiales, continuarás apuntando y rompiendo partes de los monstruos para obtener materiales adicionales, y te mantendrás capturando bichos, minando minerales y buscando en recursos en distintas pilas de huesos. Del mismo modo, seguirás teniendo mucho menos Zenny del que necesitas para completar tus mejoras, además de pasar demasiado tiempo mirando a los Palicos por lo bonitos que son.

En Wings of Ruin sigue existiendo ese fino equilibrio de tipos de daño, ya sea de tipo físico o elemental, pero su importancia se siente mucho más pronunciada a lo que estoy acostumbrado. Como resultado, me encontré cambiando mis armas mucho más que en los juegos tradicionales de Monster Hunter. Esto no quiere decir que el juego se me diera especialmente bien, ya que por lo general se me dan fatal los juegos que requieren mucha reflexión, sino que me permitía explorar vías que no suelo explorar en los Monster Hunter más tradicionales.

Cuando luchas contra un monstruo, tienes tres tipos de ataques: Potencia, Velocidad y Técnica. Este sencillo sistema confiere al combate un estilo de juego propio del tipo Piedra, Papel o Tijera, en el que tratas de leer a tu oponente para averiguar qué tipo de movimiento va a utilizar y contrarrestarlo. La potencia vence a la técnica, la velocidad a la potencia, y así sucesivamente. Cabe señalar que esto sólo refiere a cuando estás en la mira, ya que cuando atacas al monstruo que te tiene en su mira, entras en una lucha “cara a cara”, y el ganador de ésta se determina por si has contrarrestado eficazmente con el movimiento correcto o no. Hacia el final del juego, o incluso en las batallas críticas contra los jefes, perder uno de estos combates puede significar tu muerte, ya que el ganador recibe daño extra como resultado. Tú y tu monstruos comparten tres vidas, y una vez que la tercera vida se agota, desapareces y vuelves a la última ciudad en la que descansaste.

Hay varias mecánicas diferentes en el combate de Wings of Ruin, pero la más notable es el medidor de parentesco (Kinship Gauge): prácticamente todas las acciones que realizas en el combate contribuyen a este medidor y, una vez que se alcanza el máximo, puedes montar tu monstruo y desatar una poderosa habilidad. Esta habilidad interrumpirá cualquier movimiento que haya planeado tu rival y a menudo será la primera en la cola de prioridad de los movimientos, lo que te permitirá derribar a un oponente y dejarlo abierto para recibir golpes críticos del resto del grupo. Si se utilizan dos habilidades al mismo tiempo, se fusionarán para infligir una gran cantidad de daño. Cada monstruo tiene su propia habilidad de parentesco y algunas de las animaciones, para estas habilidades, son increíblemente entrañables.

El final de Wings of Ruin no es tan significativo como su historia, ni mucho menos, pero sigue estando bien diseñado. Después de completar la campaña, desbloquearás una especie de mazmorra que te dará tareas específicas para completar en cada piso. No voy a decir mucho más para no hacer spoilers, pero definitivamente es algo más que solo grindeo básico.

En mi opinión, los JRPG suelen tener una actuación de voz en inglés poco ejemplar (digamos como Xenoblade Chronicles 2). Esperaba que en MHS2 ocurriera lo mismo, sobre todo porque la línea principal de Monster Hunter también es culpable de una mala actuación de voz, pero el resultado me sorprendió gratamente. Este juego no va a ganar ningún premio por sus interpretaciones, pero la voz hace un gran trabajo al permitir que el jugador sienta la emoción de los diálogos y, de este modo, pueda conectar con los personajes. No todos los personajes tienen una buena voz, pero una buena parte de la voz en inglés es realmente sólida y creo que eso se debe tanto a que los actores de voz hacen un gran trabajo como al equipo de localización, que se asegura de que el tono de la escritura y el diálogo se transmiten correctamente en su traducción.

Visualmente, MHS2 me encanta. Siempre había querido un juego tradicional de Monster Hunter que utilizara el estilo artístico de Monster Hunter Stories, y mi opinión, esto es lo mejor. El mundo es vibrante, los monstruos son preciosos, los personajes tienen una belleza sencilla y el estilo artístico también permite que brillen los modelos de las distintas armaduras. Lo fantástico de este estilo artístico es que no requiere mucho rendimiento, por lo que el juego es muy estable. Las únicas anomalías de rendimiento que encontré fueron cuando carga el juego por primera vez, cuando se examinan los productos de la herrería y cuando guardas la partida después de un largo periodo de tiempo.

Como conclusión, creo que una parte de mí esperaba decepcionarse con Monster Hunter Stories 2: Wings of Ruin. Los JRPGs y yo no hemos congeniado bien en el pasado, pero este juego consiguió superar todos esos prejuicios. En su lugar, me encontré con una historia sorprendentemente reflexiva y convincente, repleta de personajes sólidos, un gran ritmo y un sistema de juego bastante entretenido. Monster Hunter Stories 2 destaca absolutamente como esa gema escondida que de repente muchos dejarán pasar, lo cual es una pena, ya que lo recomiendo encarecidamente.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Monster Hunter Stories 2: Wings of Ruin para Nintendo Switch brindada por Capcom.

Good

  • Gran historia; la dirección de arte es fantástica; un sistema de combate bastante atractivo; sólido doblaje

Bad

  • Un par de anomalías de rendimiento muy menores; el jefe final podría ser algo frustrante

Summary

Monster Hunter Stores 2: Wings of Ruin me ha regresado la fe a los JRPGs. Su encantadora historia, mezclada con un combate maravillosamente atractivo, y la posibilidad de secuestrar monstruos, crean una experiencia fantástica que, además, aumenta la profundidad del mundo y el lore de Monster Hunter.
9

Sobresaliente

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