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Mario Strikers: Battle League Review

Videojuegos
7.5

Bueno

Si bien la gama de títulos deportivos de Mario se ha convertido en un elemento básico de Nintendo a lo largo de los años, Mario Strikers -la franquicia basada en fútbol- siempre ha sido una de las más infravaloradas. Enfrentando a tus personajes favoritos de Mario en un agresivo juego de 5 contra 5, Mario Strikers: Battle League es la tercera vez que este título de competencia llega a los usuarios, y la primera desde Mario Strikers Charged que debutó en Wii en 2007. Ahora bien, aunque la acción puede llegar a ser bastante divertida, e incluso más alocada que los deportes habituales de Mario, la falta de modos y la naturaleza repetitiva de este juego sólo entusiasmará a los fans más acérrimos de Strikers, lo que hacia el final podría resultar en una experiencia que no llega a explotar del todo.

Mario Strikers: Battle League establece una competiencia de 5 contra 5, en la que puedes elegir tu equipo entre una lista de 10 personajes jugables: Mario, Luigi, Bowser, Peach, Rosalina, Toad, Yoshi, Donkey Kong, Wario y Waluigi. Cabe señalar que solo podrás elegir a cuatro, ya que tu portero -Boom Boom- está preseleccionado de antemano. El elenco en sí parece un poco modesto, sobre todo si lo comparas con el amplio abanico de personajes disponibles en otros títulos de Mario como Super Smash Bros. o Mario Kart, o los más de 20 que habitan en Mario Golf: Super Rush del año pasado. Aun así, existe la esperanza de que Nintendo apoye el título con contenido DLC para reforzar un poco la limitada plantilla.

Parte del reducido tamaño del roster del juego podría deberse al equilibrio, ya que cada personaje cuenta con sus propias estadísticas que se centran en velocidad, habilidad, fuerza, pase, etc. A diferencia de los anteriores Strikers, en los que juegas con un personaje principal “capitán” y un equipo de clones, Mario Strikers: Battle League te permite llenar tu equipo con 4 de tus favoritos. Esto significa que sus diferentes estilos de juego, y movimientos especiales, están todos a la vez a tu disposición, lo que hace que las cosas sean divertidas y caóticas, además de considerar un grado de estrategia a la hora de salir al campo.

En un nivel básico, los personajes más rápidos como Peach van a tener dificultades para enfrentarse a personajes más grandes como Wario o Donkey Kong, que se enfocan más en potencia. Por supuesto, la contrapartida es que son más lentos en el campo, por lo que podría ser mejor cambiar a Mario o Yoshi. Este equilibrio no es nuevo, y es algo que Nintendo ha implementado en todos sus juegos deportivos a lo largo de los años, y que creo que hasta ahora ha funcionado bastante bien.

Lo que diferencia a Mario Strikers: Battle League de otros títulos deportivos más amistosos del catálogo de Nintendo es que es un poco más intenso físicamente; para tacklear, deberás patear a tus oponentes en la cara para robarles el balón, pudiendo golpearlos también contra vallas eléctricas cercana para dejarlos fuera de combate durante un par de segundos. Aquí no hay reglas ni tarjetas rojas, así que puedes ser tan agresivo como quieras sin miedo a alguna penalización. Tras el éxito, los jugadores celebrarán con animaciones características de cada uno de los personajes, las que resultarán familiares y encantadoras para cualquier fan de Nintendo. Cuando Wario corre a cámara lenta, mientras el dinero vuela entre la multitud, o cuando Yoshi se balancea sobre un balón de fútbol como si fuera uno de sus huevos, es difícil no sonreír. De hecho, las animaciones son sólidas en todos los aspectos, y todos se mueven por el campo con un estilo propio bastante reconocible.

Regresando al gameplay, existen algunas técnicas avanzadas que tendrás que aprender si quieres enfrentarte al juego en las dificultades más intensas. La sincronización lo es todo, ya que los pases y remates adquieren un poco más de fua si pulsas el botón correspondiente tan pronto como recibas el balón de un compañero de equipo. Por ejemplo, los pases con efecto te permiten pasar por encima del equipo contrario, impidiendo que te intercepten. Por su parte, los remates en sí pueden tener algo más de potencia, pero te dejan vulnerable cuanto más tiempo te quedes quieto preparándolos. Los tackleos también pueden tener más impacto si mantienes pulsado el botón, y de hecho podrás también esquivar dependiendo de la precisión de tu sincronización.

Aunque la mayor parte de todo eso no es necesario en el nivel de dificultad inicial (de hecho, sobrado ganas aplicando sólo las técnicas más básicas), tendrás que adoptar un enfoque más táctico en los torneos más exigentes, o te arriesgarás a que te goleen. Si todo esto suena un poco desalentador ya que habrá de hacer uso de un montón de malabares a la vez, lo es, pero descuida ya que hay un tutorial que te enseñará todas las complejidades, lo cual es increíblemente útil.

Las armas básicas de Mario Kart aparecen en los bloques de objetos durante las partidas de Mario Strikers: Battle League, por lo que un caparazón de tortuga verde o un plátano podrán yudar a despejar tu camino de un lado a otro del campo, junto con hongos para aumentar tu velocidad y las estrellas para conseguir invencibilidad limitada. En la mayoría de los casos, es sencillo engañar al portero para conseguir goles fáciles, y rápidamente podrás encontrar ángulos correctos que harán que el balón ingrese sistemáticamente en la red rival. En los modos más fáciles, la IA tiende a quedarse mirando en lugar de tener una aproximación más agresiva, así que recomendaría las dificultades más difíciles para un verdadero desafío. Por cierto, no es raro que cada equipo marque un promedio de 10 goles en un partido de cuatro minutos, ya que esto no se trata de fútbol de ritmo lento que se vemos en títulos como FIFA; esto es caótico, rápido, con muchos goles e intensidad de principio a fin.

Para añadir un toque adicional, puedes acceder a un Hyper Strike recogiendo un orbe brillante que cae en el campo de forma inesperada. Esto hace que todo tu equipo brille durante 20 segundos, y si realizas un disparo a portería con éxito, un QTE podría permitirte marcar un gol especial que puede valer el doble de puntos. Aquí es donde brilla más esa personalidad de Nintendo; Toad hará uso de un escuadrón de otros Toads, mientras que Peach envía su balón volando hacia la portería en forma de corazón, hipnotizando al rival en el proceso. Incluso si el portero atrapa el balón, estará tan hipnotizado por el amor de Peach que se limitará a hacer rodar el balón hacia su propia portería. Estos goles pueden cambiar la dirección y el resultado del juego, además de ser entretenidos de ver, aunque se vuelvan repetitivos a la centésima vez que lo haces.

Los atributos de los personajes pueden modificarse con equipo que podrás comprar con la moneda del juego. No obstante, la mayoría del equipo a comprar tiene limitaciones, lo que significa que no se podrán maximizar todas las estadísticas. Pero aún así llega a ser bastante conveniente ya que podrías añadir más velocidad a un personaje construido en base a fuerza, como Donkey Kong, por ejemplo, o hacer que Mario se adapte más específicamente a un estilo de juego especifico. En mi experiencia, no es lo suficientemente detallado como para que las cosas cambien drásticamente, pero al menos es un buen complemento con el que jugar.

Habiendo detallado todo esto, quiero que quede claro que el gameplay es realmente divertido, bien pensado e intenso, con algunas salvedades. Lamentablemente, los modos de juego disponibles en Mario Strikers: Battle League no están a la altura de ese nivel de pulido o emoción. Más allá de las partidas rápidas, el único modo fuera de línea es un sistema de torneo de doble eliminación. Ganas tres partidos y obtendrás un trofeo, nada más. Cada torneo cuenta con oponentes de un estilo de juego específico. Al no haber campaña ni modo carrera, el juego es un poco difícil de vender para los jugadores en solitario; ya que después de un par de horas de juego offline, sentí que había logrado todo lo que podía.

Por supuesto, hay un modo online llamado Strikers Club en el que puedes crear tu propio club y reclutar jugadores para competir contra otros clubes de todo el mundo. Esto se hace a través de temporadas de una semana, con el objetivo de ganar puntos y subir a la cima de la división. También existe la posibilidad de jugar con ocho jugadores online u offline a través de la red inalámbrica local. Hacer pases manuales a tus compañeros del mundo real, en lugar de manejar las cosas completamente con la IA, añade una capa completamente nueva de tácticas, permitiendo también lograr tackleos de equipo (en los que golpeas a un compañero directamente contra un oponente) de forma más fluida.

En lo que respecta al modo multijugador, como habría de esperarse las cosas se vuelven mucho más interesantes y divertidas que cuando juegas contra la IA, así que si enganchas con el sistema base de Mario Strikers: Battle League, entonces los clubes online podrían mantener tu atención. Por lo demás, el paquete es algo escaso para los jugadores en solitario, con muy poco por lo que esforzarse o una razón para seguir jugando una vez que lo hayas dominado. Teniendo en cuenta que otros títulos deportivos de Mario han tenido quejas similares en el pasado, es una pena que el equipo desarrollador no haya aprovechado el muy divertido gameplay para crear algo mejor.

Mario Strikers: Battle League es rápido y frenético, y te pondrá tenso mientras luchas con tus favoritos de Nintendo en un intenso partido de fútbol. El título es bastante llamativo y está bien animado en todos los sentidos, con esa personalidad y encanto característicos de la Gran N. Del mismo modo, es un magnífico ejemplo de “fácil de aprender, difícil de dominar”, que empieza de forma sencilla pero tiene una profundidad bastante interesante, incluso dentro de los límites de sus cortos partidos. Es una pena que no haya mucha más carne en el asador; considerando lo extremadamente limitado de sus modos offline. En base a sus partidas rápidas y torneos, vas a tener que amar de verdad las mecánicas de juego para justificar que pases más tiempo de lo debido con la experiencia en solitario. Por otro lado, para aquellos que tengan bastantes amigos con los que jugar, puede ser suficiente, ya que el modo multijugador online/local, le agrega una necesaria capa extra de diversión.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Mario Strikers: Battle League para Nintendo Switch brindada por Nintendo.

Good

  • El núcleo del juego, repleto de acción, es muy divertido. Animaciones encantadoras con mucha personalidad. Fácil de aprender, difícil de dominar. Visualmente impactante.

Bad

  • Repetitivo sin mucha variedad. Poco contenido en cuanto a los modos de juego. Muy poco incentivo para los jugadores en solitario.

Summary

Mario Strikers: Battle League sobresale en el campo, pero le cuesta ser una oferta atractiva para los jugadores en solitario. Creo que es lo suficientemente fácil de jugar como para que funcione como party game y es atractivo de ver, pero a largo plazo su falta de más contenido de seguro perjudicará su atractivo.
7.5

Bueno

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