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Cuando la serie Fatal Frame comenzó allá por el año 2001, engendró una legión de fans que sigue siendo bastante fiel hasta el día de hoy, incluso después de 7 años desde la última entrega de la franquicia. En 2014, Fatal Frame: Maiden of Black Water, la quinta entrega principal de la serie, se lanzó en Wii U, y aunque muchos fans del terror se morían por jugarlo, el lanzamiento fue algo engorroso con un doblaje/traducción bastante mediocre y un lanzamiento solo digital, lo que alejó a un importante segmento de su mayor mercado potencial. Además de esto, Nintendo abandonó la comercialmente fracasada Wii U poco después del lanzamiento del juego, pasando a centrarse en la Switch como su nueva plataforma principal
Después de que la mayoría hubiera aceptado que el juego se quedaría estancado en la relativamente fallida consola Wii U para siempre, Tecmo Koei anunció a principios de este año que el juego recibiría finalmente una versión remasterizada en todas las consolas modernas y en PC, liberando al juego de sus anteriores grilletes.
En ese sentido, finalmente podemos echar un vistazo más profundo a esta versión remasterizada y ver cómo se mantiene 7 años después de su lanzamiento original. ¿Podrá Fatal Frame encajar en el panorama de los juegos de terror modernos?

Revisitar la historia varios años después del lanzamiento original puede brindar una perspectiva interesante. Maiden of Black Water sitúa al jugador al control de tres protagonistas. Estas son Yuri Kozukata, una joven con poderes etéreos que enlazan con el mundo oscuro; Ren Hoji, un autor y amigo de Yuri; y por último Miu Hinasaki, un personaje que sirve de enlace con los juegos anteriores, al ser la hija de la anterior protagonista, Miku. Todas las historias se interconectan, se cruzan y todas vuelven a un factor clave: la inquietante montaña conocida como Monte Hikami. Pensado durante muchas generaciones como el lugar al que la gente acude para quitarse la vida, su intriga y su oscura historia están claramente inspiradas en el Aokigahara.
Para Maiden of Black Water, el equipo de desarrollo se inspiró bastante en muchas de las zonas e historias «embrujadas» más famosas de Japón, y es evidente cuando pensamos en lugares como el Monte Osore (a menudo llamado la «Puerta del Infierno») y Aokigahara (a menudo llamado el «Bosque de los Suicidas»). Estos elementos sirven como un interesante y poderoso vínculo con las creencias y supersticiones reales que impregnan la cultura japonesa, y se sienten como una adición bienvenida al mundo de Fatal Frame.
Cada uno de nuestros protagonistas a la caza de sus propias respuestas dentro de la montaña, como la investigación de Ren para su último libro, nuestros héroes se encontrarán con muchos giros que desafiarán su camino. Las doncellas -o Maidens- de una vida pasada se han apoderado de la montaña, lo que sugiere que son la razón por la que muchos se han quitado la vida en este inquietante entorno. Miu, cuya participación originalmente se centraba en ayudar a Yuri, pronto ve visiones de su madre. ¿Qué puede significar todo esto?

Aunque Maiden of Black Water hace un buen trabajo en construir lentamente el arco argumental, ofreciendo siempre muchas preguntas y misterios por resolver, siento que llega a sentirse demasiado a gusto con ese método. A lo largo de sus aproximadamente nueve horas de duración, me da la impresión que pierde mucho tiempo en encontrar un ritmo constante, además que las revelaciones tardan demasiado en ver la luz.
Si bien es cierto que se ofrecen muchas cutscenes, lo cual es algo bastante positivo, éstas no sirven mucho para el desarrollo general de la historia. La mayor parte de la información, sobre lo que ocurre en realidad, se encuentra en los elementos de lectura del lugar y en los fragmentos de texto que se obtienen entre los niveles. No es necesariamente una mala manera para contar una historia, pero da la sensación de que las respuestas, a las preguntas que te planteas, estuviesen en un segundo plano. Esto se hace más evidente a medida que avanzas con el juego. El penúltimo nivel, en particular, ofrece la mayor cantidad de estos diarios y notas por leer, transmitiendo rápidamente información importante.
Debo señalar que la experiencia completa proyecta una sensación de desesperación bastante palpable. Por ejemplo, la imagen de un templo santuario lleno de muñecas vivas, manos fantasmales que atraviesan las paredes o una mujer -de pelo negro azabache- empapada y vestida que sale de un lago… son parte de momentos bastante efectivos. Este juego rara vez recurre a los jump scares, están salpicados de forma tan escasa que el único infractor atroz es la infame mano fantasmal que a menudo se extiende para agarrarte cada vez que vas a coger un objeto.

Cada momento de pavor, ya sea cuando la pantalla se llena de fantasmas que hay que eliminar, o cuando se ve a un personaje sufrir un mal destino, es bienvenido y único, distanciándose un poco de los juegos de terror de los últimos tiempos. Esto me recuerda lo mucho que he extrañado el terror tradicional al estilo japonés.
Aunque aprecio lo que han llegado a ser franquicias de larga duración como Resident Evil, no puedo evitar la sensación de que se están occidentalizando poco a poco. Aquí, en Maiden of Black Water, tenemos una ambientación de indudable inspiración japonesa, con una profunda exploración de su mito. Es rico y no tiene comparables. Eso queda claro en su iconografía, sus temas y sus devastadores monstruos.
Por supuesto, Maiden of Black Water se centra en su jugabilidad. Al igual que en las anteriores entregas de la franquicia, el manejo de los espíritus se realiza a través de tu cámara. Los puntos focales aparecerán en todos los enemigos, resaltando su cara pero también los orbes espirituales que emanan a su alrededor. Como siempre, deberás posicionar bien tu disparo para capturar la mayor cantidad de estos enemigos y puntos en un solo disparo, y conseguirás realizar una buena cantidad de daño.
Mientras que la versión original de Wii U pedía a los jugadores que manipularan su GamePad, al jugar en PS5 podrás manipular tu DualSense para encuadrar tus disparos. Puedo decir que esto se traduce bastante bien en el nuevo mando.

Debo señalar que si de por sí el bucle del gameplay -de tomar fotos- ya es satisfactorio a un nivel básico, se puede obtener una gran sensación de recompensa al estudiar y mejorar la forma de hacer las capturas. Sacar fotos en ángulo que descaradamente incluyan a un enemigo más en la parte de atrás, o en el primer plano, se siente muy bien. Además, te brindará más daño y puntos acumulados, que más tarde podrás gastar en los menús para desbloquear trajes o, lo que es más importante, mejoras para tu cámara, como recargas más rápidas o una mayor producción de daño.
Algo que me ha gustó bastante es la incorporación de la nueva función conocida como «Fatal Glaze», que te permite acercarte y tocar a los fantasmas que han sido exorcizados recientemente por tu cámara, lo que reproduce una escena FMV que muestra los detalles de su muerte y lo que les llevó a convertirse en fantasmas. Esto aporta una historia adicional a cada uno de los tipos de fantasmas del juego (que son muchos) y es una buena forma de añadir algunos detalles interesantes a la experiencia.
Aunque hay algunas pequeñas mejoras en el rendimiento del juego en general, la cámara durante los segmentos de exploración en 3ª persona sigue siendo bastante tosca y tiende a oscilar cuando no debería. Esto es comprensible, ya que el juego siempre intenta presentar el ángulo de cámara más cinematográfico posible en cada momento, pero a veces los espacios reducidos y las zonas demasiado pobladas hacen que se comporte de forma irregular, lo que puede distraer y resultar un poco frustrante.

El nuevo mapa y la función que te permite «rastrear» al personaje que buscas son adiciones especialmente agradables, ya que el mapa es más detallado y fácil de usar, y la nueva función de rastreo te da básicamente una pista de hacia dónde debes ir. Esto agiliza el juego a pasos agigantados, y hace que la experiencia sea mucho más fluida que antes. Por si acaso, la función estará ausente en algunos segmentos del juego y creo que es algo que definitivamente extrañarás.
Otras características interesantes que contribuyen a la inmersión y el terror son, por ejemplo, los sistemas mejorados de recogida de objetos y apertura de puertas. Con el sistema de recogida de objetos actualizado, cada vez que vas a recoger un objeto, la animación requiere que mantengas pulsado el botón durante un largo periodo de tiempo para recogerlo, y esto también te expone a ataques aleatorios por parte de la mano de un fantasma que agarra la tuya y no sólo te asusta, sino que también te obliga a perder algo de HP en un forcejeo si no retiras la mano lo suficientemente rápido. Lo bueno de esto es que te genera tensión y eso es siempre importante para un juego de terror.
El diseño artístico en sí mismo es muy bueno, desde los hermosos e inquietantes paisajes, bosques y edificios japoneses tradicionales, hasta los maravillosos y detallados diseños de personajes, enemigos y trajes que llenan todo el mundo. Gracias a esta nueva versión remasterizada, todos estos elementos se ven mejor que nunca y se ejecutan a mejores frecuencias de cuadro que antes. Y, a pesar de todo eso, si puedo notar que el aspecto visual muestra algo de su edad, debido a la relativa falta de polígonos y a algunas texturas de baja resolución. Pero bueno, es importante recordar que el título tiene 7 años de antigüedad.

Fatal Fram Maiden of Black Water cuenta con uno de los diseños de sonido más opresivos y espeluznantes que haya podido probar, con constantes mezclas de retroalimentación de audio bastante efectivas como fuertes sonidos de viento, sonidos de estática, gritos desgarradores, fuertes lamentos, y toda una serie de otros efectos perfectamente colocados y grabados. Hay muy poca música en el sentido tradicional, ya que la mayor parte de la banda sonora se compone de los sonidos y efectos mencionados anteriormente, lo que juega a favor del título. El diseño de sonido lleva el terror a un nuevo nivel, más cuidado e intenso que nunca, y hace que el juego se sienta por encima del resto.
En medio de todo esto también hay elementos del tipo survival horror. Dependiendo de tu dificultad, los espíritus de la montaña Hikami pueden hacer mella en tu salud, y las hierbas curativas pueden ayudar en este sentido. Las doncellas se sienten atraídas por la humedad, y cada vez que atraviesas masas de agua que te llegan hasta las rodillas, un medidor se va llenando. Cuanto más alto sea éste, más intensos y frecuentes serán los enemigos.
Como ideas finales, me entristece un poco que Maiden of Black Water haya provocado la pausa de Fatal Frame como franquicia. El título ofrece una gran jugabilidad fotográfica y es realmente entretenido en su ley. Además, la inquietante atmósfera que crea el juego se mantiene en todo momento. Es una experiencia emocionante y bastante placentera que, aunque las respuestas no siempre sean satisfactorias, te dejará con la boca abierta hasta su conclusión. Sólo puedo esperar que este remaster sea el comienzo de un nuevo giro para la serie. Con todo y sus defectos, Fatal Frame es más que digna de una nueva oportunidad para los tiempos modernos.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Fatal Frame Maiden of Black Water para PlayStation 5 brindada por Koei Tecmo.
