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Disgaea 6 Complete lleva la sexta entrega de la reconocida saga de RPG táctico desarrollado y publicado por Nippon Ichi Software (también conocidos por sus siglas NIS) a las manos de una gran parte de sus fanáticos que se habían quedado con las ganas de jugarlo desde hace ya varios meses.
La serie nació originalmente en el querido, y ya bastante antiguo, PlayStation 2 lanzando su primer obra en el año 2003 con Disgaea: Hour of Darkness. El proyecto combinaba los conceptos básicos del combate de un rpg táctico con una premisa mucho más graciosa e irreverente que logró ganarle una gran cantidad de seguidores tanto a la franquicia como a la misma compañía desarrolladora. Este episodio inicial, que por cierto se relanzó hace tan solo 3 años, fue lo bastante exitoso para asegurar 4 secuelas y numerosas reediciones a través de varias generaciones.
Pero algo muy curioso ocurrió cuando Disgaea 6: Defiance of Destiny llegó a las manos del público occidental. Aunque fue estrenado en su natal Japón en PlayStation 4 y Nintendo Switch, solamente la versión de la consola híbrida de Nintendo llegó a estas tierras en junio del 2021 dejando fuera de la fiesta a un gran número de fanáticos usuarios de la consola de Sony y computadores con Windows. Pero como suele ocurrir tan seguido en esta época, la exclusividad resultó ser solo temporal y finalmente, luego de un año entero, más usuarios, entre los que me incluyo, podemos sumarnos a la odisea del zombie Zed y sus extraños aliados.
Es así como Disgaea 6 Complete trae consigo no solo el juego base, sino también todo el DLC lanzado durante los últimos 12 meses a nuevas plataformas con una aventura llena de todo lo que hace tan especial a la saga como carismáticos personajes, una historia llena de humor, exageradísimos niveles de poder y un nuevo acabado visual completamente en 3D. No obstante, si no eres ya un seguidor veterano acostumbrado a su complejidad, puede que te veas fácilmente abrumado por la avalancha de opciones puestas a tu alcance.
La trama de Disgaea 6 Complete no se desarrolla de forma exactamente cronológica. A penas inicia la campaña, conocemos a nuestro nuevo protagonista: Zed, un zombie y por lo tanto una de las criaturas más insignificantes del reino conocido como «Netherworld», el mismo lugar donde se desarrollan las previas entregas de Disgaea. A diferencia del príncipe Laharl u otros poderosos héroes del pasado, Zed debería ser naturalmente débil, pero el joven que aquí conocemos es impulsivo, por momentos agresivo, y súmamente confiado de su fuerza.
Junto a su «perro», Cerberus, ambos aplastan a los guardias de nivel 999 de la «Asamblea Oscura», uno de los cuerpos políticos más importantes (y corruptos) del Netherworld para exigir una audiencia. Al llegar ante los senadores, se dan con la sorpresa de que todos están discutiendo acerca de como lidiar con un nuevo «Dios de la Destrucción», el más poderoso de toda la historia, que está aterrando al reino. Su discusión termina abruptamente por la intervención de Zed y la afirmación de que «El Dios de la Destrucción ya ha sido derrotado por sus propias manos».
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La campaña que continua es efectivamente un recuento de como Zed y Cerberus partieron en un viaje a través de los varios mundos que conforman el Netherworld para conocer a sus locos compañeros, formar un ejército y enfrentar una y otra vez a este temible dios, cayendo derrotados en muchas ocasiones, pero eventualmente logrando su anelada y legendaria victoria.
¿Pero cómo es que un pequeño y casi insignificante zombie consiguió la fuerza para vencer a una criatura que aterró hasta a los más grandes guerreros del reino? La respuesta a esta incógnita se encuentra en la naturaleza del hechizo conocido como «Super Reencarnación», un impresionante poder que permite al protagonista resucitar una y otra vez, con cada vez mayor potencial y en nuevos lugares con alguna lección que aprender, siempre y cuando mantengan la voluntad suficiente para alcanzar el objetivo que más desean.

La campaña de Disgaea 6 Complete está dividida por capítulos, a su vez divididos en misiones, que combinados dan una larga duración de casi 40 horas. En cada uno, Zed y compañía visitan un nuevo mundo donde conocen curiosos personajes reclutando algunos a su causa y eventualmente viendose cara a cara con el mismo Dios de la Destrucción, quien lleva el rol de «jefe de nivel» en varias ocasiones. A pesar de que debes ganar estos duelos a nivel jugable, el argumento siempre dirá que Zed cayó derrotado para morir y ser resucitado en un nuevo mundo, al que llevas contigo todo el contenido de una dimensión de bolsillo creada por Cerberus a manera de cuartel general. Esto obviamente incluye a tus viejos y nuevos amigos.
Y aunque este flujo puede ser un tanto predecible en realidad nunca se llega a sentir como algo negativo. Cada mundo es distinto al anterior y sus habitantes tiene personalidades totalmente únicas, que se ven reflejadas en diálogos genialmente escritos y una gran actuación de voz. El cast está lleno de carismáticos elementos como el materialista rey Misedor, ferviente creyente en el poder del dinero; la enamoradisa princesa Melodia, en busca del príncipe ideal y su final feliz; la heroina super-sentai, Peyori amante de la justicia absoluta; la bruja convertida en chica mágica Majolene y más. Cada uno de ellos conoce a Zed y es inspirado por él, no solo para unirse a su creciente armada, sino también para crecer como persona de una manera muy natural, cómica y a veces hasta entrañable.
La base pueda ser algo repetitiva en un inicio con Zed y su grupo visitando un nuevo lugar en cada capítulo, solo para ser derrotados por el dios de la destrucción y reiniciar el proceso en otra ubicación. Afortunadamente esta fórmula es puesta de cabeza al llegar a la mitad de la campaña cuando descubres un enorme (y dramático) giro que le da un sentido totalmente nuevo a tu objetivo principal. Por si esto fuera poco, el DLC incluido en la versión «Complete» trae un poco más de historia y personajes extras, como el cast de Hololive y protagonistas anteriores, que seguramente serán el deleite de jugadores de entregas pasadas.
En verdad, no hay nada que reprocharle al apartado narrativo. La trama tiene un inicio lento, pero grandes e interesantes sorpresas en el segundo y tercer acto, y sus siempre divertidos y creativos personajes te mantienen enganchado. Verlos discutir sobre distintos temas o sus puntos de vista, tanto para eventos importantes como totalmente mundanos, es una experiencia muy entretenida y gran parte del corazón de una más que digna secuela donde ningún participante es aburrido y cualquiera puede llegar a ser tu favorito.

Claro está, si el objetivo de Zed es volverse lo suficientemente poderoso como para vencer a su némesis, es de esperar que gran parte del tiempo te lo pases peleando en Disgaea 6 Complete. Es aquí donde entra a tallar el clásico sistema de combate de la franquicia basado en turnos y tácticas moviendo a tus héroes y otras unidades sobre un campo de batalla dividido en cuadros donde debes aprovechar tus habilidades y el terreno mismo para conseguir la ventaja necesaria para triunfar.
Para quienes no sepan de los que estoy hablando, Disgaea es muy similar a otros como Final Fantasy Tactics ya que cada misión representa una lucha entre tu equipo y el grupo enemigo de turno. El escenario está dividido en pequeños cuadros, casi como si se tratara de un tablero de ajedrez, pero con desniveles como escaleras, abismos y un borde irregular. En cada turno, puedes invocar aliados desde una posición inicial (hasta alcanzar el máximo admitido) y ejecutar un movimiento más una acción con cada uno. Una vez que has movido todas tus «fichas» o que tu mismo desees dar por terminadas tus acciones debes «Terminar tu turno» manualmente y será el momento para que la computadora haga sus jugadas.
Claro está, siendo un rpg hecho y derecho, la complejidad no acaba aquí ya que tus unidades poseen varios atributos que las diferencian unas de otras como la cantidad de cuadros que pueden cubrir en un solo movimiento o una serie de habilidades especiales que puedes utilizar en lugar de un ataque común, gastando unos cuantos puntos de tu barra de MP (Magic Points) Además, también es importante considerar el posicionamiento de cada soldado al atacar pues si los ubicas correctamente pueden darle un bono de ataque a un aliado cercano con la mecánica «All Out Attack». Y esto no es todo, ya que de vez en cuando también te cruzarás con unos objetos llamados «Geo Panels», cristales de colores que pueden generar efectos positivos o negativos como «Daño aumentado al jugador» o «Fuerza +50%» en las zonas del piso donde estén. Y así como cuentas con la habilidad de cargar en brazos y lanzar a tus amigos para alcanzar lugares lejanos sin gastar movimiento, también puedes mover y destruir estos Geo Panels para alterar las condiciones de la zona de combate.
Todo lo arriba mencionado es bastante típico para Disgaea, y son mecánicas que forman parte de sistemas que han funcionado muy bien por casi 20 años. Supongo que por eso es que NIS no se ha arriesgado a cambiar casi en nada la clásica fórmula y el núcleo del combate se siente muy familiar incluso a los primeros lanzamientos del viejo PlayStation 2. Bien está dicho «Si no está roto, no lo arregles» y aunque algunos podrían esperar un poco más de innovación, creo que la esencia del combate de la saga es aquí tan divertida como siempre lo ha sido para los que gusten de los rpg tácticos.

Sin embargo, donde si encuentras una buena cantidad de novedades y opciones es luego de cada lucha, cuando te diriges a tu cuartel para subir de nivel, comprar equipo, entrenar tus soldados y más. Para alguien que no ha jugado las últimas 3 obras de la serie, como yo, te aseguro que luego de unos pocos capítulos vas a recibir una avalancha de sistemas dedicados a mejorar a tus guerreros que podrían abrumar incluso a los seguidores de rpgs más tradicionales.
Para empezar, si bien ganas experiencia con normalidad y las unidades que saques a pelear subirán de nivel gracias a ello, mejorando tus atributos como fuerza, defensa, etc; también recibes puntos de Mana que sirven para una gran cantidad de cosas. Por ejemplo, uno de los procesos más básicos para aprovechar el mana es hablar con la entrenadora y desbloquear nuevas técnicas de combate (conocidas como Evilities) o beneficios pasivos como inmunidad al veneno u otros efectos. Con esto dicho, el Mana también sirve como una suerte de moneda que, combinada con el HL (la verdadera moneda del Netherworld) pueden comprar desde nuevas armas y armadura, hasta pociones especiales que mejoran la afinidad de un personaje hacia algún tipo de unidad. Cabe mencionar que aunque el HL es un bien común de todo el equipo, el Mana es exclusivo de cada integrante.
Acciones como dicha mejora de afinidad o cumplir ciertos requisitos en batalla sirven para completar «Quests» de una larga lista. Al lograrlo puedes ganar desde beneficios comunes, como grandes cantidades de HL, hasta nuevos tipos de unidades ¿Recuerdas que mencioné que tu ejército está formado por héroes y otras unidades más genéricas? Pues luego de desbloquear alguna nueva clase, puedes acercarte ante la «Asamblea Oscura» y solicitar refuerzos del tipo que más necesites. Puedes crear soldados como simples Guerreros o Pistoleros, hasta otros más especializados como Cangrejo Gigantes, Dragones y Chicas Robot. Si bien ellos no tendrán un rol en la historia, puedes darle un nombre propio, un tipo de personalidad (cambiando su voz) y mientras más Mana inviertas, mejores atributos tendrán. La «Asamblea Oscura» no solo sirve para esto. También puedes realizar una gran cantidad de pedidos variados, como solicitar préstamos de dinero o acceso a nuevos tipos de tiendas. Al hacerlo, la asamblea se reunirá y votarán por aprobar o denegar tu pedido. Durante dicha reunión, puedes intentar sobornar a cada senador con items de su preferencia o, si te sientes confiado, tratar de convencerlos a golpes. Por suerte, siempre se te informa cual es el porcentaje de éxito de cada solicitud antes de presentarla.
Por último, no puedo olvidar el ingreso al «Item World», un portal que te lleva al interior de algún objeto en tu inventario como armas, armadura o accesorios. Tal como lo lees, cada uno de esos items de tu siempre creciente colección tiene en su interior una gran cantidad de pequeños niveles generados proceduralmente. Al ingresar a uno y recorrer su universo interno puedes desbloquear poco a poco su potencial hasta mejorarlo al máximo y llevarlo a su forma más potente. Hacer esto toma una gran cantidad de tiempo y es totalmente opcional, pero ciertamente será vital para quienes quieran ser lo más fuerte posible. Afortunadamente, existe la opción de enviar unidades en «Expediciones» dentro del Item World sin tener que participar directamente, aunque el progreso de mejora será mucho más lento de esta manera.

Listar y explicar todos los sistemas de disponibles haría de esta una reseña muy larga, pero lo que quiero dejar claro aquí es que Disgaea 6 Complete está definitivamente enfocado en mucho mayor medida al fiel público que ya lleva varios años al lado de sus juegos que a aquel que recién quiere sumarse a la aventura. El título no tiene ningún reparo en ser complejo y mostrarte un enorme abanico de opciones de personalización, mejora y mucho más, aun si esto pueda abrumar a quienes recién están dando sus primeros pasos en la saga.
Incluso la misma «Super Reencarnación», un elemento muy importante en la trama, es incluido aquí como una opción para devolver a Zed a nivel 1 pero con atributos base mejorados que le dan el potencial de hacerse mucho más fuerte de lo que era antes al alcanzar el mismo nivel que tenía antes. Esto es muy similar a lo que ocurre cuando reclutas una nueva unidad invirtiendo más Mana de lo normal, creando un peleador de la misma clase y nivel, pero de capacidades muy superiores. Esto quiere decir que aun si tu héroe está por encima del nivel 1500, siempre puede ser más fuerte si lo haces reencarnar en nivel 1 y lo vuelves a llevar a nivel 1500. Y sí, alcanzar el nivel 1500 no es nada especial ni fuera de lo común aquí. Disgaea 6 Complete se enorgullece de contar con golpes capaces de causar cantidades de daño que van más allá de los 9’999’999 puntos, por lo que no debe darte pena regresar a nivel 1 de vez en cuando, en especial si aun cuentas con otras unidades que puedan apoyar a Zed en su crecimiento.
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Todo esto no quiere decir que no se intente darte una mano de vez en cuando, aunque quizás no de la mejor manera. Una de estas ayudas para quienes quieren simplificar la experiencia, al menos un poco, es el «Juego Automático». Esta opción es similar al «Idle Play» de tantas aplicaciones móviles y se activa con tan solo presionar el botón «Options» o «Start» durante una pelea, permitiendo que la CPU tome el control de tu ejército invocando, moviendo y atacando según crea conveniente. El mayor problema aquí es que la inteligencia artificial no es muy buena que digamos y es muy posible que pierdas incluso en misiones simples por su estilo directo y poco estratégico. Por suerte, existe una forma de hacerla más eficientes gracias a la programación de la I.A. de cada soldado con comandos situacionales como «Acércate al enemigo más cercano y ataca» o «Ahorrar MP usando golpes regulares». Aunque siendo sincero, este apartado es muy complejo de usar y creo que muy pocos jugadores le sacarán provecho.
En resumen, aunque el combate es divertido y no tan complicado de entender, todo lo que está detrás de él y lo que te permite contar con un equipo realmente poderoso puede llegar a ser muy complejo e incluso confuso y por momentos exageradamente complicado. Un consejo para quienes se sientan abrumados es que vean a la mayoría de estas mecánicas como algo opcional y no tratar de dominarlas todas de golpe. Empieza usando cosas básicas como el desbloqueo de habilidades extra o cumpliendo Quests para ganar nuevas unidades y deja elementos más trabajosos como el Item World o la I.A. para cuando realmente lo necesites o estés atorado. La campaña de Disgaea 6 Complete no es particularmente difícil, así que puedes investigar estas opciones a un ritmo más pausado.

Antes de cerrar la reseña vale la pena hablar de los apartados de gráficos y sonido. En particular, creo que es importante mencionar el lado visual ya que Disgaea 6 es el primero en contar con un look completamente en 3D. En entregas previas, a pesar de haber usado escenarios en tres dimensiones desde el comienzo, los desarrolladores siempre hicieron de detallados sprites 2D para los personajes que habitan los campos de batalla. Esto les daba un look bastante agradable y un poco retro; pero aunque se veían muy bien de lejos y al moverlos como fichas, algunos poderes especiales con movimientos de cámara bruscos no le hacían muchos favores a aquellas humildes animaciones.
Todo esto cambió con esta secuela que usa modelos 3D para todos los héroes y unidades, tanto al moverlos por el mapa, como al ejecutar alguna de sus poderosas técnicas. Gracias a este nuevo acabado, la cámara no tiene ningún problema en girar dramáticamente o hacer acercamientos al rostro de alguien cuando usa sus habilidades más llamativas. Desafortunadamente, aunque no se ven para nada mal, estos nuevos protagonistas cuentan con acabados algo planos de modelos con pocos polígonos, acompañados de una básica iluminación y efectos. Aunque cuentan con coloridas texturas cell shaded, no llegan a estar del todo a la altura de su atractivo look ilustrado en 2D durante los diálogos, donde los creativos diseños de cada uno de estos carismáticos héroes se luce al 100%.
Por otro lado, el apartado musical presenta un estilo bastante típico para la saga. Usando el mismo clásico estilo que combina tonadas lúgubres con pequeños toques juguetones y bromistas, las canciones representan muy bien el tipo de ambiente de un mundo oscuro pero al mismo tiempo alegre y muy cómico como lo es el Netherworld de Disgaea. Tampoco quiero decir que la banda sonora sea particularmente destacable, pero sí que funciona bien.
El punto que si considero muy atractivo al hablar del audio es la actuación de voz. Los actores encargados del simpático cast ha hecho un gran trabajo al darle vida a las exageradas e histriónicas personalidades de cada uno de ellos. Desde el bonachón tono del rey Misedor hasta los constantes cantos sin sentido de Melodia o las malhumoradas frases de Zed, realmente vale la pena felicitar el gran esfuerzo que han puesto tanto en los momentos más cómicos como aquellos puntos más dramáticos de la campaña.
Por cierto, aunque no he jugado la versión de Nintendo Switch, noté algunos comentarios en la red indicando que aquel lanzamiento tenía algunos problemas en framerate y estabilidad. Aunque no puedo asegurar que eso sea cierto, puedo decir que la versión «Complete» corre de forma estable en todo momento al menos en las plataformas PlayStation donde la probé.

En conclusión, Disgaea 6 Complete es un más que digno sucesor de esta longeva y popular franquicia que llevó a su compañía a los ojos de tantos nuevos seguidores entre los que tengo el orgullo de contarme. Sin embargo, lo que pudo haber sido una oportunidad para renovar con fuerza a la saga, llegar a una mayor audiencia y expandir su nicho, es en realidad una apuesta segura dirigida totalmente a sus ya fieles seguidores.
Como ya dije más arriba «Si no está roto, no lo arregles». En ese sentido, este reciente lanzamiento nos presenta una fórmula de gameplay más que familiar en su combate por turnos sobre terreno cuadriculado y una oleada de complejas mecánicas para hacer crecer a nuestra armada hasta alturas insospechadas que superan el nivel 9999 y los golpes de más de 9 millones de daño siguiendo la tradición de ser uno de los rpg tácticos más exagerados y locos del mercado. Es justo esa aplastante variedad de opciones, la que seguramente será el más grande obstáculo para los nuevos fans que pueden llegar a sentirse abrumados o confundidos.
Pero eso no significa que no hayan novedades en otros puntos importantes. Por un lado, el aspecto narrativo nos presenta una gran historia que tiene un inicio lento y algo repetitivo, pero que gracias a un cast de divertidos, carismáticos y genialmente actuados personajes logra mantener tu interés hasta la llegada de una muy interesante segunda mitad que seguramente te empujará a jugar hasta el final. En segundo lugar también está el renovado aspecto visual que llega por primera vez en 3D en su totalidad, tanto en escenarios como personajes, pero que no logra dar la mejor impresión debido a sus simples modelos y básicos efectos.
Este no es un juego que cambiará la opinión de aquellos a quienes no les gustaba Disgaea antes y posíblemente tampoco convertirá a un gran número de jugadores de rpgs tácticos a sus filas. Pero si ya eres de los que conoce el tipo de experiencias que ofrece la serie, estoy seguro que encontrarás muchas cosas que disfrutar en esta sexta gran aventura de los locos habitantes del Netherworld.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Disgaea 6 Completa brindada por NIS America. El juego está disponible en PlayStation 4, PlayStation 5 y PC.
