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Parece mentira que hayan pasado casi tres años desde que CD Projekt Red lanzara Cyberpunk 2077, uno de los títulos más interesantes, complejos y divisorio de los últimos años. No es sorpresa para nadie saber que el juego tuvo un lanzamiento algo complicado debido a su rendimiento. Felizmente, el tiempo es una cosa extraordinaria y permite corregir errores y brindarnos nuevas oportunidades. Claro, siempre y cuando lo aproveches, y CD Projekt Red sí que lo aprovechó. A estas alturas Cyberpunk 2077 es un juego muy distinto al que salió originalmente, gracias a muchos parches, versiones nativas para consolas de actual generación y bastante nuevo contenido.

Entonces, considerando que Phantom Liberty será la única gran expansión del juego en términos de historia y más contenido, ¿qué podemos esperar de ella? Recientemente CDPR nos invitó a jugar a una versión preliminar del juego antes de su lanzamiento, que nos llevó a través del impresionante inicio de la expansión y que, además, nos dio la bienvenida a esta nueva porción del mapa llamada Dogtown.

Antes que nada, debo decir que soy muy fanático de The Witcher, y luego de sus dos grandes expansiones, me queda claro que CDPR toma la base de sus mapas originales y la expande de una manera en la que la exploración sigue siendo el punto más álgido de la experiencia. Con secretos, nuevos enemigos, y las espectaculares misiones secundarias, las expansiones de The Witcher supieron proveer lo que el público deseaba: Más de ese mundo. Entonces, tras nuestro breve paso por Dogtown, parece bastante claro que CDPR continúa con esa tradición de brindarnos más de Cyberpunk 2077 en Phantom Liberty. Y, definitivamente, eso es algo que encantará a todos los que se enamoraron del juego en 2020.

Como mencioné líneas arriba, el hands-on se centró en la jugabilidad, haciendo bastante hincapié en la misión inicial de la expansión, para luego darnos carta libre sobre el nuevo mapa. Considerando que el juego base tiene bastantes finales y todas muy distintas entre ellas, lo primero que vino a mi mente es querer saber exactamente en qué momento estamos contextualizados y si es que existe un final canon para la historia del primer juego. Por cierto, este artículo estará completamente libre de spoilers, pero lo que sí puedo decir al respecto, es que siento que en los primeros minutos del juego, la expansión nos brinda una respuesta bastante clara.

Apenas tengo el control en mis manos, vuelvo a ser V (con un build previamente construido para el Hands-on), y junto a Johnny Silverhand, los problemas regresan una vez más. Pero no hay mucho tiempo para la melancolía puesto que se nos informa que el avión presidencial está bajo riesgo de ataque terrorista. Rápidamente todo se convierte en caos, fuego y balas cuando un cohete alcanza al avión obligándolo a estrellarse dentro de la ciudad. Armas en mano, inicia un intenso recorrido para llegar hasta el lugar del siniestro en dónde sortearemos muchos encuentros con enemigos. Si bien hay muchas formas que el juego te brinda para plantar cara a los enemigos, a mí me gusta ir al choque haciendo despliegue de todo mi arsenal y mis mejoras cibernéticas. Disparando, fileteando y haciendo volar a todo lo que se interpone en mi camino, finalmente llego al destruido avión, donde me encuentro con la presidenta. Tras intercambiar diálogos una fuerte explosión nos sorprende y aparecen el título de la expansión: Cyberpunk 2077 – Phantom Liberty.

Vertiginoso, ¿verdad? Como mencioné anteriormente, desde el primer momento, Phantom Liberty es más de Cyberpunk 2077, con una escritura bastante firme e intensa que pone siempre a la narrativa a la par con la jugabilidad. La primera vez que jugué el título allá por el 2020, me dio una sensación de Blade Runner con Ghost in the Shell y todo ese continúa aquí, pero con ciertos matices que afectarán la historia de una manera distinta. Phantom Liberty se está vendiendo como una experiencia de intriga política y espionaje y si bien solo hemos tenido una probadita con el inicio del juego, estoy más que interesado en saber cómo proseguirá aquí la línea narrativa.

Algo que sigue estando presente en Phanto Liberty es la profundidad y el alcance de las opciones que CD Projekt Red quiere dar a los jugadores. Por encima de todo, Cyberpunk 2077 es un juego de rol que quiere que te deleites con la libertad de hacer lo que quieras y ver cómo afecta significativamente al mundo del juego y a sus diversas tramas. Por ejemplo, al momento de elegir a mi preconstruido personaje, me decanté por un modelo basado en la agilidad y rapidez, a costo de mayor fuerza física y de un mayor entendimiento de las posibilidades del hackeo. ¿Por qué? Bueno porque quería divertirme yendo y viniendo a mi gusto por el mapa haciendo incontambles dashses y los siempre útiles double jumps. Como dije, aquí la clave es la posibilidad. De haber elegido a otro personaje me habría sido más sencillo ingresar por una puerta que necesitaba de fuerza bruta para abrirse. En ese sentido, lo que me tocó a mí fue abrirme paso por el edificio hasta llegar a una plataforma que me ponía en contacto directo con el control de la mencionada puerta. ¿Me tomó más tiempo? Realmente no, puesto que podía hacer despliegue de toda mi agilidad para llegar a ese punto en un abrir y cerrar de ojos. ¿Me parece justo? Sí, porque ese trabajo «extra» que tuve que hace va acorde a mis elecciones y preferencias.

En ese sentido, Phantom Liberty mantiene esa casi absurda libertad de elección y personalización que tanto me gustó del juego base. Puedes manejar cualquier situación con media docena de formas distintas.

Si bien ya mencioné que se siente que la expansión posee también la escritura de primera clase por la que el estudio polaco se hizo tan famoso, todo se hizo más evidente al momento de explorar Dog City y encontrarme con distintos NPC’s y sus misiones secundarias. En mi recorrido me encontré a un muchacho -parte de la milicia- que empezó a contarme en sus inicios en la agrupación, todo con una buena dosis de alucinógenos para hacer la conversación más amena. Repito, no voy a spoilear aquí, pero realmente sugiero que puedas involucrarte en cuántas misiones secundarias tengas a la mano, ya que poseen una escritura magistral, además de profundizar en mucho toda la experiencia.

Lamentablemente la presentación no rebasó los 50 minutos, incluso podría jurar que fue menos ya que estaba tan pegado en la experiencia que el tiempo se me hizo bastante corto. Justo cuando terminaba mi demo, estuve a punto de encontrarme con Solomon Reed, a una puerta de distancia escuché el temible «Bueno, eso fue todo». En ese sentido, me quedo con las ganas de conocer más de su implicancia en la historia, y de saber si será un personaje tan transgresor como lo fue Keanu Reeves.

Por lo pronto, decir que Phantom Liberty tiene el mismo potencial de grandiosidad que el juego base, es complicado de decir, ya que mi experiencia fue relativamente corta. Pero si todo lo que sentí en estos primeros 50 minutos son una pequeña muestra de lo que el juego tiene preparado para nosotros, entonces definitivamente quiero reingresar a este fantástico mundo creado por CDPR. Es debido también a ese corto tiempo que es difícil ver cuáles son los cambios o mejoras con respecto a la jugabilidad en comparación al último parche del juego. Pero más allá de eso, Phantom Liberty se siente como un poco más de Cyberpunk 2077, y eso desde ya es una apuesta ganadora.

Este preview fue realizado en base a un evento organizado por CD Projekt.

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Johann Aldazábal

Director Editorial | Analista de la industria de los videojuegos y el entretenimiento | Psicólogo Clínico | Músico amateur, geek, cinéfilo.