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Amnesia: Rebirth Review

Videojuegos
9

Sobresaliente

Amnesia: The Dark Descent es un clásico moderno de los juegos de terror. La forma en que se apropió del género de aventuras gráficas, y lo pasó por un filtro de terror gótico, produjo un juego terrorífico bastante bueno. Uno que no tuvo miedo de poner en capas diferentes elementos de terror psicológico y de supervivencia, todo en una atmósfera bastante intensa. Amnesia: Rebirth nace del mismo útero, tomando lo que hizo a su predecesor icónico y extrapolándolo a todo. El resultado es un juego que es, a partes iguales, terrorífico con sus elementos existenciales, y por su apasionante aventura.

El viaje comienza con un salto casual a lo que parece ser otra dimensión o mundo alienígena, obligando a tu avión a estrellarse en el desierto franco-sudanés y a la tripulación a separarse. La protagonista, Tasi Trianon, se despierta para encontrarse sola en los restos del avión, afectada por una enfermedad desconocida y con amnesia (¿quién lo hubiera imaginado?).

Mientras que típicamente esto podría verse como una movida algo trillada, Rebirth lo enfoca bien y lo usa para ofuscar nuestros recuerdos haciendo que todo se convierta en un misterio por lo más intrigante. Afortunadamente, Tasia es capaz de recordar a su marido y su búsqueda la lleva a una caótica madriguera de conejo que la mantendrá luchando contra el miedo, el temor existencial y la amenaza del olvido.

El alcance de la historia de Amnesia: Rebirth es inmenso. A veces puede sentirse un poco confuso, especialmente en el primer y segundo acto, ya que habrán muchas aristas en la trama, con el fin de que el desenlace pueda resolverlas de manera orgánica. Por un lado, tienes los recuerdos de Tasi inundando de nuevo sus propios temores, a su equipo desaparecido y a una ciudad completamente alienígena, con su propio subtrama, que se pone gradualmente en primer plano.

Francamente, es mucho, incluso siendo abrumador a veces. Sin embargo, yo diría que la confusión de la protagonista (y la tuya) está muy justificada y ganada, sirviendo además para sumergirte en el espacio mental de Tasi. Una impresionante sensación de gratificación proviene de permitirte estar en la oscuridad que propone la trama, no tratando de predecirla sino dejando que te consuma. Sólo entonces los momentos finales del juego son capaces de iluminar las piezas faltantes de la trama, donde la imagen completa de los eventos se gesticula en tu cabeza. En ese sentido, cada pequeño bocado de información encaja muy bien en su lugar hasta el momento en que todo se solidifica en una historia inimaginablemente sombría, pero cautivadora.

El juego en Rebirth cambia sin esfuerzo entre la aventura-puzzle y el terror-exploración, mezclando ocasionalmente ambas. Tirar de las palancas, hacer girar las ruedas y cambiar objetos, son los elementos básicos de la franquicia, pero aquí la forma en que se aplica cada mecánica es realmente interesante. Por lo general, te presentan alguna mecánica en un entorno muy controlado y seguro.

Es aquí donde el juego de aventuras y puzzles brilla por su diseño intuitivo. La forma en que todo se focaliza en la aplicación de muchas mecánicas simples, que luego encajan intrincadamente entre sí, crea esta agradable sensación de que la solución converge en el ojo de tu mente (no muy diferente a la trama).

Ahora bien, aunque los rompecabezas son impresionantes por sí mismos, es el terror el que actúa como gancho central. La transición entre los dos gameplays consiste en ponerte en situaciones incómodas, como utilizar un mecanismo de rueda con el fin de iluminar la oscuridad, de espaldas a un agujero infectado de masa orgánica del que acabas de oír un chillido indescriptible. En ese sentido, pasas de un complejo rompecabezas a una situación más que terrorífica, pero no de tal manera que el flujo de esta dinámica se vuelva agotadora. Cada vez que el juego cambia a estos dos tonos, los eleva, y luego los mezcla en una horrible secuencia que induce a muchas sensaciones fascinantes.

Esto se debe principalmente a la mecánica de iluminación de Amnesia: Rebirth, que está increíblemente bien hecha. La distribución de estos recursos de iluminación, el aceite de la lámpara y los fósforos, está perfectamente sintonizada. Hay demasiados rincones oscuros y no hay suficientes linternas. Una constante sensación de temor se inculca dentro del jugador por un asalto audiovisual de susurros, raspados sobrenaturales y puertas lejanas que oyes que se cierran.

Definitivamente, hay bastante confianza en la construcción de la iluminación y en cómo se entreteje con el juego, y destaca la forma particular en que Frictional Games la utiliza para crear una sensación gratificante de exploración, llevándote a zonas oscuras para obtener unas mínimas ganancias de recursos.

Ahora, hay que señalar que todo lo detallado hasta ahora podría volverse tedioso y aburrido, y menos mal ese no es el caso gracias a los diferentes escenarios en los que te encuentras. Al igual que su predecesor, Rebirth hace malabarismos con todo tipo de terrores a través de una atmósfera abrasiva que, sin darte cuenta, te engulle por completo.

Amnesia: Rebirth no se retiene en ningún momento, lo que te brinda son elementos terroríficos de otro mundo, además de bastante extraños. Algunas de las imágenes más crudas y brutales son sorprendentes por su capacidad, no sólo de hacerte retroceder, sino de intrigarte. Es verdaderamente fascinante el mundo que ha creado Frictional Games y aprender sobre el previamente aludido Mundo Oscuro (Dark World) es un grotesco placer.

Por supuesto, el título no está exento de defectos, pero nunca agria la experiencia en general. Por ejemplo, el ritmo en los últimos niveles puede ser un poco frustrante debido a un enemigo que utiliza un ataque a distancia que puede llegar a paralizarte. Es difícil escapar de ellos y en los juegos de terror, repetir secciones no es lo ideal porque rompe la fantasía. También hay una sección de laberinto bastante difícil que probablemente termine siendo más molesta que aterradora.

A nivel técnico, los gráficos probablemente no te dejen atónito, con ocasionales texturas borrosas. Eso sí, nada de esto romperá tu inmersión, lo que predominantemente se debe a la fuerte atmósfera que crea el juego. En cuanto a la parte técnica, los tiempos de carga son un poco pesados en las consolas más antiguas, sin embargo, al cambiar a una PS5 o PS4 Pro, se reducen las cargas de forma significativa y la experiencia es mucho más eficiente.

Amnesia: Rebirth es genuinamente hipnotizador. Usualmente, por el rubro en el que nos encontramos, y el fuerte flujo de nuevos juegos a cada día, es imposible quedarse meditando mucho tiempo sobre alguno en específico. No obstante, mi experiencia con Rebirth se ha quedado grabada muchos días después en mi mente luego de ver los créditos. Desde los excelentes puzzles, las secciones de terror, y la historia arrastrándote a patadas y gritos a través de ella, Rebirth es realmente algo para contemplar.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Amnesia: Rebirth para PS4, brindada por Frictional Games.

Good

  • Historia bastante inmersiva, los puzles son intuitivos y complejos, el terror escala de una manera bastante compleja e interesante

Bad

  • Algunas texturas algo sucias, tiempos de carga

Summary

Amnesia: Rebirth es una experiencia cruel pero hipnotizante que va más allá, y no sólo se queda en su terror existencial, sino también en sus rompecabezas intuitivos y su apasionante historia que te incita a seguir adelante.
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Sobresaliente

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