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Tom Clancy’s The Division 2: Warlords of New York Review

Videojuegos
7.5

Bueno

Después de su lanzamiento el año pasado, The Division 2 tuvo una caída bastante fuerte. Si no te gusta un modelo centrado en la construcción de personaje, y el aumento de estadísticas, es probable que el contenido endgame del juego no hubiese sido lo suficiente para ti. Ahora, como tantos otros juegos de servicio en vivo que han llegado antes, la última expansión de The Division 2 sirve como una especie de segundo lanzamiento, insuflando nueva vida al juego y re-elaborando sus muchos sistemas para nuevos jugadores. Entonces, ¿logrará Warlords of New York elevar The Division 2 al siguiente nivel como lo hizo Forsaken para Destiny 2? Bueno, no del todo, pero eso no significa algo netamente negativo, ya que es evidente que esta nueva expansión corrige algunos de los elementos que afectaron el juego base.

La historia, centrada en la captura de un agente original de The Division, llamado Aaron Keener, tiene interesantes elementos para que te evoques por completo hacia esta nueva expansión. No obstante, por momentos puede llegar a sentirse algo deslucida. La idea que me brinda es que es un intento por cerrar un hilo argumental que ha estado colgando sobre los jugadores desde el primer juego. Y si bien no termina de cuajar al 100%, definitivamente agradezco que exista la posibilidad de brindar esa necesaria conclusión.

Las misiones, aunque entretenidas, son los mismos grupos de matones sin rostro con barras de salud de color. Los personajes, como siempre, podrían beneficiarse un poco más de algunos matices que ayuden a invertir un mejor deseo y compromiso con la historia, pero es evidente que todo pasa a un segundo plano en favor del gameplay mismo. Por si no había sido lo suficientemente claro, Warlords of New York es más de The Division 2, y aunque eso pueda sonar bastante atractivo para algunos, la expansión no hace mucho más para atraer a aquellos que prefirieron dar un paso al costado desde el inicio. Y creo que aquí hay que señalar algo, The Division 2 nunca ha pretendido ser algo distinto, sus fans aman el juego por lo que es, y eso está bastante bien. Su mejor atractivo es su sistema de armas y progresión que lo vuelve bastante adictivo, solo que, en este punto, sería interesante agitar un poco más las cosas para que encuentre su propio ritmo, sin hacer más complejo un sistema que desde ya se siente demasiado robusto.

Dicho esto, Warlords of New York hace varios cambios en los muchos sistemas del juego y añade una parte considerable de contenido en la forma de una nueva campaña. Es por ello que digo que me queda bastante claro que los jugadores dedicados de The Division 2 seguramente apreciarán todas las nuevas adiciones y ajustes. Tras completar la campaña principal del juego y alcanzar el nivel 5 mundial, los jugadores podrán tomar un helicóptero desde D.C. a Nueva York para participar en la cacería humana de Aaron Keener. Sin embargo, esta versión de Nueva York es muy diferente a los terrenos nevados del juego del primer juego.

Además de sufrir los efectos de la Gripe del Dólar durante los últimos ocho meses, el Bajo Manhattan también ha sido devastado por un huracán, dejándolo en un estado de ruina. La sección jugable de Manhattan también fue originalmente puesta en cuarentena como una Zona Oscura, lo que significa que vimos la mayor parte de la infección durante el brote inicial. Como tal, el Bajo Manhattan se siente notablemente más desesperado y desolado que las calles empapadas de sol del verano de Washington, D.C.

Como cualquier contenido de The Division, el escenario es el punto culminante de la experiencia aquí. Nunca antes la ruina y los escombros se habían visto tan hermosos. El juego base se veía muy bien cuando se lanzó a principios del año pasado, pero los rascacielos que se avecinan y los callejones claustrofóbicos dan a Nueva York una vibración y una estética completamente diferente a la de D.C. Hay una inmensa cantidad de detalles, y todo se siente bastante bien debido a la naturaleza estrecha del entorno urbano, dando vida a cada centímetro cuadrado del Bajo Manhattan (de una manera sombría y “sin vida”).

Incluso el principal asentamiento para la expansión, una comunidad llamada Haven, no se siente tan cálida o acogedora como en D.C. Mientras que los ciudadanos de D.C. estaban en un proceso de reconstrucción y, de alguna manera, logrando que las cosas volvieran a estar bajo control, los habitantes de Nueva York están luchando sólo para sobrevivir, y ese hecho se puede sentir en cada esquina.

A medida que avanzas por las deterioradas calles del Bajo Manhattan, te enfrentarás a varias misiones nuevas, aunque esta vez las cosas son un poco diferentes. Warlords of New York coquetea con la idea de una campaña no lineal, presentándote un mapa cubierto de niebla y sólo brindando atención sobre cuatro pistas que pueden contener información sobre el paradero de Keener o sus tenientes. A medida que vayas pasando de una pista a otra, una barra de progreso se irá llenando, acercándote un paso más a la ubicación de Keener para que puedas terminar con las cosas de una vez por todas.

Cada pista inicial te llevará a través de una línea de búsqueda relacionada con uno de los lugartenientes de Keener, culminando en una batalla de jefes que te recompensa con nuevo armamento. Desafortunadamente, esta no linealidad es muy superficial, ya que no hay forma de romper la secuencia de eventos prevista o de tener algún tipo de influencia en la forma en que las cosas se desarrollan. La única elección que tienes que hacer es a qué teniente perseguir primero. Es una oportunidad perdida, especialmente con lo interesante que podría haber sido si cada pista diera otra que lleve al paradero del próximo teniente, en lugar de sólo guiar a los jugadores a través de una serie de misiones lineales.

Fuera de ellas, las misiones, en su esencia, son bastante típicas de lo que hemos llegado a amar de The Division. Es un montón de grandes habitaciones abiertas o amplias áreas exteriores llenas de hordas de enemigos a los que disparar, intercaladas con combates para defender un punto o cortar avances. Las batallas con los jefes son el único punto culminante, pero incluso entonces sirven simplemente como demostraciones de los nuevos dispositivos y armas que ganarás, en lugar de brindarnos una oportunidad de tener encuentros más interesantes. Pero aún así encontramos varios aspectos destacados, como la lucha con Theo Parnell, que emplea señuelos para que parezca que está en varios sitios a la vez. Lamentablemente, esos grandes momentos son muy pocos y están muy distanciados entre sí, dejando a la mayoría de Warlords of New York con la sensación de estar pasando por los mismo otra vez. Hay algunos nuevos arquetipos de enemigos que definitivamente animan las cosas, pero el juego te lanza tantos que incluso estos nuevos enemigos empiezan a perder su brillo después de sólo unos pocos enfrentamientos.

Cada uno de los agentes que componen el grupo de Keener lleva un aparato único, y al derrotarlos desbloquearás ese aparato para tu uso personal. Hay cuatro nuevos artilugios en Warlords of New York, pero ninguno de ellos se siente particularmente innovador. El señuelo es fácilmente el más interesante de todos, haciendo que la shock trap, la bomba pegajosa y la bomba pegajosa incendiaria se sientan mediocres comparados con el resto del arsenal tecnológico.

Mientras que los disparos y el sistema de loot son definitivamente el núcleo de la experiencia, la historia de Warlords of New York es también un punto focal, como mencioné líneas arriba. Aaron Keener ha sido un villano central en The Division desde el primer juego, y esta expansión fue promocionada como la conclusión de la historia de Keener. Desafortunadamente, la historia de Warlords of New York parece una gran oportunidad perdida. Ya que, como suele hacer la franquicia, la mayoría de la información narrativa se entrega a través de registros de audio y ECHOs que se encuentran en todo el mapa. Estos registros proporcionan el contexto y el razonamiento detrás de las motivaciones de cada agente de Keener, y plantean algunas preguntas interesantes en el proceso. Sin embargo, cualquier intento de contar con una historia interesante es descartada hacia el final de la campaña.

En un intento por crear personajes moralmente grises y multidimensionales, el juego intenta mostrar que los agentes rebeldes pueden tener un punto en su lógica y que The Division podría no estar completamente en lo cierto. Sin embargo, estos intentos resultan olvidables y decepcionantes cuando son inmediatamente descartados como conjeturas de “gente demenete”. A mí no me caben dudas de que el universo de The Division está lo bastante maduro y con potencial para grandes historias, pero Warlords of New York es absolutamente torpe en su intento por crear personajes memorables o una trama convincente. Cada uno de los antagonistas de la expansión, incluyendo a Keener, no tienen suficiente pantalla para brillar, y son retratados como villanos caricaturizados durante cualquier interacción que tengan con el jugador.

Con todo ello, también nos queda claro que es el gameplay el foco principal de la Division 2, y Warlords of New York ha hecho progresos con el equipo y las armas, para hacer las cosas mucho más claras y comprensibles. En ese proceso de mejorar han hecho varios cambios significativos en las estadísticas para que cada una de ellas sea importante. Del mismo modo, el poder de las habilidades ha sido reemplazado por niveles de habilidades, que son una forma mucho más intuitiva de mejorarlas.

También hay muchos otros cambios, como que los talentos ahora sólo están disponibles en mochilas y armaduras de pecho, que hacen que la construcción de un personaje, según tus especificaciones exactas, sea más fácil que nunca. Además de estos cambios, la interfaz de usuario del inventario ha sido objeto de múltiples ajustes para que la información sea más fácil de entender. Y eso es algo que realmente agradezco.

Tras finalizar la campaña de Warlords of New York, podrás disfrutar de los nuevos sistemas añadidos para el endgame. La Zona Oscura ha sido renovada para que sea una opción mucho más atractiva para los jugadores. Los niveles de SHD ofrecen un sistema de progresión infinito que te permite afinar tu agente cada vez más. La adición de ajustes de dificultad global ahora te permite aumentar la dificultad en todo el tablero, lo que te permite abordar actividades de mundo abierto como puntos de control en dificultades más retadoras, con el fin de obtener mejores recompensas.

Los modificadores de juego llamados Directives pueden activarse para las misiones, aumentando las recompensas de XP a costa de una mayor dificultad. Por último, se ha añadido una dificultad “Legendary” para determinadas misiones en D.C., y estas misiones cuentan con los enemigos más difíciles del juego: una subfacción de élite de mercenarios de Black Tusk. Estas nuevas y desafiantes características mantendrán ocupados a los jugadores veteranos de The Division 2 durante bastante tiempo, y es de esperar que los contenidos futuros, como la adición de temporadas y pases de batalla, añadan aún más incentivos para seguir jugando a largo plazo.

En resumen, The Division 2: Warlords of New Yorks es mucho más de The Division, sin importar que eso sea bueno o malo. Más que una expansión que cambia el juego, Warlords of New York se siente como una extensión de la campaña principal de The Division 2. La historia tiene sus puntos fuertes, pero las misiones no ofrecen mayor originalidad. Eso sí, los cambios en el gameplay, que esta expansión trae consigo, seguramente satisfarán a los jugadores veteranos.

El endgame ha sido totalmente renovado, proporcionando un gran incentivo para que los jugadores existentes sigan queriendo ingresar a The Division 2. Y creo que, de lejos, esa es la mejor promesa que un título de servicio en vivo puede hacer para con sus usuarios. Si bien lo realizado con Warlords of New York no ha sido perfecto, sí demuestra el interés que existe por intentar mejorar la experiencia con cada actualización. The Division 2 es un juego bastante entretenido y tiene un gran potencial para convertirse en uno de los mejores shooter-looters en la actualidad. Lo que el juego necesita es creer que puede llegar a serlo.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de The Division 2: Warlords of New York para PlayStation 4 brindada por Ubisoft.

Good

  • Los escenarios, mostrando una New York destruida, son impresionantes
  • Existe una mayor variedad de tipos de enemigos
  • Los cambios en la interfaz facilitan mucho la experiencia
  • El sistema de armas es bastante estable
  • Los cambios al endgame son realmente positivos

Bad

  • La historia podría haber sido mejor elaborada
  • Las misiones carecen de originalidad
  • Las peleas contra jefes podrían haberse aprovechado mejor

Summary

The Division 2: Warlords of New York ofrece una campaña divertida que ofrece muchos escenarios memorables y un conjunto de mejoras que lo convierten en un título bastante completo. Salvo algunos detalles a mejorar, creo que es un buen momento para regresar la franquicia.
7.5

Bueno

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