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The Legend of Zelda: Link’s Awakening Review

Videojuegos
9.5

Sobresaliente

The Legend of Zelda es una serie que ha sido fundamental para mi comprensión de los muchos aspectos que recaen en el diseño de un juego. Nintendo ha impartido repetidamente una clase magistral sobre cómo debe ser un buen diseño de juego con títulos como Majora’s Mask, A Link Between Worlds y Breath of the Wild. Una de los títulos más curiosos de la franquicia, The Legend of Zelda: Link’s Awakening, es uno que nunca tuve la oportunidad de jugar en su forma original, y que afortunadamente estaba planeado para su lanzamiento este año.

Así que con el anuncio de que el título sería renovado con un moderno conjunto de elementos visuales y un nuevo estilo de arte que es notablemente diferente al de los juegos anteriores, no podría haber estado más emocionado por experimentar una de las obras más apreciadas de Nintendo que originalmente vio la luz en 1993. Aunque no es exactamente perfecto, este remake es un gran intento de traer una reliquia de oro a la era moderna y creo que es algo que lo consigue con creces.

Para los no iniciados, The Legend of Zelda: Link’s Awakening se sitúa en la tierra de la isla Koholint, tras la destrucción intempestiva del barco de Link en el mar durante una tormenta torrencial. Una joven llamada Marin encuentra al niño de la túnica verde que ha sido arrastrado a la orilla de la isla y lo alberga hasta que recupera el conocimiento.

Después de algunas presentaciones y la recuperación de su espada, Link se encuentra con un sabio búho que le explica cuál es su propósito en la isla. Tras ello, el joven héroe se embarca en una aventura (al igual que Bilbo Bolsón) y aprende rápidamente que hay un oscuro secreto en la isla. Los elementos dentro de la isla Koholint son bastante diversos; desde los ruinas y problemáticos moblins hasta los secretos que se esconden en el pueblo de Mabe. En ese sentido, hay mucho más de lo que se ve a simple vista.

Aunque es difícil discutir realmente las complejidades de la trama sin spoilearlo todo, el juego hace un excelente trabajo en la transmisión de la naturaleza misteriosa de la isla a través de diálogos aleatorios de los NPC (incluyendo los jefes de las mazmorras), el diseño general e incluso algunos de los comportamientos de los NPC.

La isla Koholint no es un área demasiado grande para explorar, pero no debes permitir que eso te engañe y te haga pensar que no recompensará tu intriga. De hecho, no llegarás lejos sin explorar adecuadamente las profundidades de los niveles y obtener las recompensas dentro de ellos. Algunas de ellas vienen en forma de artículos que son muy importantes para tu progreso, mientras que otras recompensas vienen en forma de información que serán clave para resolver ciertos puzzles que el mundo plantea.

El juego no pierde tiempo en hacer un uso eficaz de todas las herramientas que están disponibles para los jugadores, lo que permite que el mundo esté lleno de un diseño de nivel realmente interesante que a menudo puede invitar al jugador a regresar de vuelta a lugares familiares para terminar de explorar áreas previamente inalcanzables. No quiero ser demasiado anecdótico, pero recuerdo haber visto todos los caminos posibles usando el gancho, con el cual no contaba previamente. La idea es que con esta nueva herramientas fui capaz de regresar a las primeras áreas y explorar todo lo que estaba a mi paso, si lo que deseas es encontrar todos los trozos de corazón esparcidos por toda la isla Koholint, entonces será importante que despiertes tu espíritu aventurero.

El mayor de los cambios que se ha traído a The Legend of Zelda: Link’s Awakening son los Chamber Dungeons. Esta es una nueva idea que permite a los jugadores crear sus propias mazmorras personalizadas, algo que pueden ayudar con la re jugabilidad del título una vez que haya superado las 7-10 horas de aventura principal que ofrece.

Organizado por Dampé, hay una serie de desafíos de construcción de mazmorras que actúan como un desafío y como un tutorial. Además de los desafíos, también hay pizarras totalmente en blanco con las que puedes trabajar, aunque definitivamente querrás terminar todos los desafíos antes de hacerlo, ya que eventualmente te recompensarán con cosas geniales como modificadores para las habitaciones y demás. Aunque el Chamber Dungeons puede ser un poco básico, al menos se siente como el campo de pruebas para algo parecido a un juego de tipo Mario Maker, y eso nunca es malo.

Naturalmente, la música de 8 bits de 1993 no es exactamente la banda sonora estándar para un lanzamiento del 2019, por lo que toda la banda sonora ha sido renovada. Una de mis tonadas favoritas es el clásico tema de Zelda, conocido como Hyrule Field en la mayoría de los juegos 3D. Todo se ha trabajado con encantadores instrumentos de viento de madera como flautas, que en realidad complementan el nuevo estilo de arte. Toda la nueva instrumentalización de temas antiguos funciona excepcionalmente bien, las obras de Minako Hamano y Kozue Ishikawa se traducen perfectamente con los nuevos instrumentos.

Entonces podría decir que mi única queja con la banda sonora es la falta de una manera de revertirla a su forma clásica, para que todo el mundo pueda experimentar cómo era entonces y compararla con lo que es ahora. Evidentemente esta no es una crítica objetiva al juego en ningún sentido, simplemente es un anhelo.

En términos visuales, había muchas direcciones en las que Nintendo podría haber tomado el clásico de 1993. Podrían haber adoptado un estilo visual más parecido al de los últimos juegos en 2D de Zelda, siendo A Link Between Worlds un buen ejemplo. En vez de eso, Nintendo adoptó un estilo de arte chibi y en realidad se traduce muy bien. Hay una fina línea que cruzar cuando se trata de un estilo de arte como este. Ir demasiado a profundidad con él podría haber resultado en algo poco beneficioso para el juego, Ya que el mensaje entre lo oscuro de la historia y el componente de presentación tendría una disociación que no se habría sentido natural.

Afortunadamente,The Legend of Zelda: Link’s Awakening no cruza esa línea y utiliza eficazmente su arte para crear un mundo brillante y entrañable. Uno que invita pero también transmite las misteriosas complejidades del mundo, algo que la serie Zelda hace repetidamente. Incluso en términos de fidelidad gráfica, Link’s Awakening sólo alcanza un punto que la mayoría de los demás juegos no pueden alcanzar en la plataforma. La iluminación es nítida, las texturas son sorprendentemente detalladas e incluso el agua parece fenomenal. El juego también hace un uso intensivo de la niebla volumétrica, una elección audaz que vale la pena visualmente, pero que tiene un costo de rendimiento.

La única falla real que tuve en mis tiempos con The Legend of Zelda: Link’s Awakening tiene que ver con su desempeño técnico. Mientras está acoplado, el juego funciona perfectamente bien y produce 60 fotogramas por segundo. No hay mucho que decir aquí. En el modo portátil, sin embargo, es donde residen los problemas. El juego todavía tiene un objetivo de 60 cuadros por segundo en su forma portátil, y en realidad cumple con este objetivo con bastante frecuencia. Desafortunadamente, también es bastante común que el juego no cumpla este objetivo. Al cargar nuevas áreas, el juego caerá por debajo de 30fps.

Sin embargo, el salto de vuelta a 60 fps no siempre es posible. Esto se demuestra mejor en la mazmorra final, donde la niebla volumétrica es demasiado para mantener el framerate. Es una pena porque prefería jugarThe Legend of Zelda: Link’s Awakening en modo portátil en vez de en modo acoplado, y eso que rara vez disfruto de algo en modo acoplado, para ser justos. Si bien esto es algo en lo que debería trabajarse, debo asegurar que el juego sigue siendo tan encantador que podría dejar de lado este inconveniente.

Como conclusión me quedo con la idea de que Nintendo tiene la habilidad de crear nuevas experiencias para sus plataformas, así como de rehacer algunas para mejorarlas técnicamente (como con Wind Waker HD) y Link’s Awakening no es una excepción. A través del uso efectivo de un estilo de arte que ayuda a comunicar las ideas, el tono del juego aporta a una pequeña y divertida adición que no rompe el juego de ninguna manera. Link’s Awakening captura con éxito la brillantez del clásico de 1993 y lo presenta de una manera que complacerá a la mayoría.

Incluso las imperfecciones técnicas en forma de rendimiento medio en el modo portátil no pueden restarle importancia a lo que es realmente una gran experiencia como la de The Legend of Zelda: Link’s Awakening. Para la gente que nunca ha experimentado este juego (como yo) y los fans de mucho tiempo, este es definitivamente un juego que puedo recomendar.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de The Legend of Zelda: Link’s Awakening para Nintendo Switch brindada por Nintendo.

Good

  • Visualmente hermoso
  • La melodía modernizada es una delicia
  • La historia sigue teniendo una profundidad bastante densa
  • Todos los ajustes y cambios realizados fueron precisos para seguir manteniendo la esencia del clásico

Bad

  • Algunas caídas de frames

Summary

The Legend of Zelda: Link's Awakening es todo lo que un remake debería ser. Conserva la nostalgia del juego original a la vez que lo celebra de una forma totalmente nueva. El mapa es pequeño pero denso, lleno de búsquedas secundarias, interesantes diseños de personajes y un sorprendente dilema moral. Este encantador mundo de juguetes es la forma perfecta de experimentar la isla Koholint, sin importar si es tu primera visita o tu 50ª vez en ella.
9.5

Sobresaliente

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