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Terminator: Resistance Review

Videojuegos
5

Mediocre

Los juegos con licencia tienden a tener una mala reputación. Por cada Batman: Arkham Asylum, hay una fosa común llena con los restos de fracasos licenciados. A veces, uno de estos exitosos juegos, dentro de una franquicia venerable, está a un paso de ser seguido de uno terrible, como cuando Alien: Isolation apareció para curar las heridas que los Colonial Marines nos infligieron a todos. Afortunadamente, hemos recorrido un largo camino desde el 2008, cuando los juegos licenciados tenían tendencia a ser basura.

Por otro lado, está la franquicia Terminator, que durante mucho tiempo ha sido víctima de extraños acuerdos de licencia, títulos y su propia decadencia como franquicia cinematográfica. Con la última película “Terminator: Dark Fate”, la franquicia estuvo lista para revitalizarse (algo que también quedó en el intento), así que, ¿qué mejor momento que ahora para lanzar un nuevo juego licenciado? Después de pasar muchas horas con Terminator: Resistance, diría que el mejor momento para la franquicia fue hace más de diez años atrás.

Como Kyle Reese y el puñado de otros viajeros del tiempo en la larga franquicia, Terminator: Resistance se siente como una entidad perdida en el tiempo. La diferencia es que Reese tiene la intención de regresar en el tiempo, mientras que Resistance se siente atrapada en otra era. La historia, afortunadamente, no se preocupa demasiado por el enrevesado viaje en el tiempo y los juegos preliminares del futuro alternativo en los que se han visto envueltas las películas, sino que tiene lugar después de los acontecimientos del Día del Juicio Final, cuando John Connor dirige la lucha contra la purga genocida de Skynet.

Ahora serás Jacob Rivers, un soldado raso de la recientemente aniquilada División del Pacífico de la Resistencia. Pasarás gran parte del juego ejecutando tareas para un pequeño grupo de NPC’s con quienes el juego desesperadamente desea que formes vínculos, lamentablemente la pobre escritura socava todos los intentos de humanizar a estos personajes. Los actores de doblaje se esfuerzan al máximo por dar vida a sus líneas, y es encomiable, pero no hay mucho que puedas hacer con una mala base. Gran parte de los diálogos están escritos de tal manera que pensé que tal vez, sólo tal vez, estos personajes eran de hecho infiltrados, y todo era parte de un giro de la trama más grande.

Lamentablemente, me equivoqué y le di a Terminator: Resistance mucho más crédito del que merece. Este es un juego que pertenece a la escuela de diseño de finales del 2000, y aunque cuenta con niveles “semiabiertos” para explorar, la narración es un asunto lineal y muy preciso que termina siendo terriblemente predecible. El único giro de la trama que se produce se hace hilarantemente obvio, ya que se respalda en lo terriblemente mala que es una de las actuaciones de voz en el juego. En ese sentido, se hace estúpidamente obvio quién es el misterioso personaje que sigue a Jacob.

El juego nos lleva a la victoria de Connor sobre Skynet en el futuro, y a su eventual envío de Reese y el T-101 (Cyberdyne Systems Model 101, para puristas) al pasado para protegerlo. En este aspecto, la historia no es tan terrible. Es un relato funcional de los acontecimientos que condujeron a los comienzos de las dos primeras películas, y los fans de la franquicia deberían disfrutar de la narración en ese sentido. Solo que tendrán que enfrentarse a una escritura de personajes realmente pobre y a elecciones a medias que no afectan a nada.

Porque, sí, Terminator: Resistance parece haber sido diseñado con una lista de verificación de “características modernas” en mano, y naturalmente eso significa que tus “elecciones” de diálogo deberían tener un impacto. Excepto que en realidad no lo tienen. Nada de esto involucra estrictamente con opciones “morales”. Todo se reduce a oír la historia de fondo de un personaje, o a ignorarla. Si los escuchas, podrás salvarlos más tarde en el juego; si no lo haces, lo más probables es que mueran. Lo sé, ¡spoilers! Pero, en serio, eso es todo lo que es. Es como si Resistance quisiera ofrecer el pastel de Telltale, pero no tuviera idea de cómo hornearlo.

Dicho esto, hay muchas referencias a las películas, y los fans de la franquicia seguramente sonreirán cuando se encuentren con ellas. Los toques de la partitura de Brad Fiedel ciertamente me hicieron sonreír, pero toda la nostalgia del mundo no es suficiente para salvar todo el paquete narrativo. Aún así, las referencias y el manejo cuidadoso de la licencia muestran que Terminator: Resistance se preocupa por la franquicia. Lo mismo puede decirse de la jugabilidad, que es otro caso de “rasgos modernos” que se pegan a un chasis de hace diez años.

Terminator: Resistance es un juego de disparos en primera persona que no puede decidir si quiere ser un juego del tipo Fallout o un Call of Duty del 2008. Ciertamente, se controla como un shooter tradicional, pero tiene niveles sigilosos y abiertos llenos de materiales de artesanía y salvamento. La cosa es que el juego es tan confuso en cuanto a lo que quiere ser que el material abierto se vuelve intrascendente. Las pistolas, que suenan un poco flácidas, causan un daño decente, y la munición es tan abundante que te encontrarás ahogándote en ella. Lo mismo puede decirse de los kits de salud, lo que anula cualquier necesidad de fabricarlos. Claro que puedes explorar, pero sólo agravarás aún más el problema, ya que tendrás más munición y kits de salud de los que jamás necesitarás.

Se podría argumentar que estos sistemas brillan en las dificultades más altas, pero esos niveles están diseñados de tal manera que en realidad es mejor evitarlos si deseas mantener tu cordura. Los enemigos se convierten en desastres a los que hay que enfrentarse, con un incremento dramático de daño y resistencia. Todo el juego es emblemático de las malas elecciones de equilibrio. Es como si Teyon quisiera introducir en el juego tantas características modernas como pudiera, pero no tuviera los recursos o el tiempo para ver si realmente se entrelazan en todos los niveles de dificultad.

En dificultad Normal elegirás tu arma y te quedarás con ella, convirtiéndote en un Terminator por derecho propio, mientras eliminas de forma casual a los T-800, T-47 y cualquier otro bastardo mecánico que Skynet ponga en tu camino. El hecho de que la IA sea atroz no ayuda, y en su lugar neutraliza la amenaza que estas máquinas indomables deberían suponer. Una vez que recoges las armas de plasma Gen 2 te conviertes en un dios certificable, y cualquier necesidad que hayas tenido de explorar se evapora.

Los árboles de habilidades son genéricos, pero están afinados de tal manera que no parece que estés progresando de forma natural con el juego a medida que vas subiendo de nivel, sino que lo superas a saltos. Este problema se agrava aún más debido a que ciertas habilidades se sienten absolutamente esenciales, como los árboles de armas y resistencia, haciendo que habilidades como el hacking, los explosivos y el sigilo se sientan menos como alternativas convincentes y más como elementos de una lista de control que Teyon sintió que debía ser incluida.

Si subes la dificultad, ocurrirá lo contrario: cada mejora se siente como si no fuera suficiente, y el juego se convierte en un doloroso trabajo mientras esperas poder avanzar. Claro que el sigilo es una opción en teoría, pero el equipo que necesitas para hacerlo viable está enterrado bajo habilidades que encuentras de manera tardía en el juego, lo que lo convierte más en una tarea que en una emoción. Si la IA fuera más inteligente, entonces quizás el aumento de dificultad valdría la pena, pero no es así, así que te pasas todo el juego golpeando tu cara contra una pared cubierta de clavos oxidados.

Además, todos los objetivos de la misión son de lo más básico que puedas encontrar  “ve aquí, haz la cosa”. Había un par de puestos de avanzada al estilo Far Cry en el mapa, pero no parecía haber mucho incentivo para tomarlos. Tampoco ayudó que requirieran una dedicación casi servil para nivelar tus habilidades de hackeo, y viendo que no puedes volver atrás y repetir un área una vez que la has dejado, el puñado de puestos avanzados que se ofrecen acaban siendo ignorados en su mayoría.

El juego dura sólo ocho horas, incluso si intentas exprimirlo al máximo. La rejugabilidad es escasa, considerando el desequilibrio entre los sistemas del juego, pero es factible. Teniendo en cuenta que a Terminator: Resistance le gusta alternar entre segmentos de exploración más lentos y porciones lineales con un guión decente, esas ocho horas no parecen tan largas; pero, después de todo, no se puede negar que es un juego corto.

Ahora, el plot twist, por muy condenatorio que suene todo esto, tengo una confesión que hacer: No odié absolutamente mi tiempo con el juego.

En dificultad normal, Terminator: Resistance se siente como un juego de finales de la década del 2000 que viajó hacia adelante en el tiempo, adoptando algunas ideas “más nuevas”. Su mayor crimen, su mayor pecado, es el hecho de que la mayoría de esos sistemas no se unen y a menudo resultan ser inconsecuentes, insignificantes o desequilibrados.

Tomado en sus propios términos, el juego puede ser ligeramente entretenido, y a pesar de los disparos , el diálogo tonto, y el diseño de genérico de las misiones, me encontré con algo entretenido por momentos. El juego, en última instancia, es funcional. Tal vez no completamente competente, pero funcional, lo cual es más de lo que puedo decir de algunos títulos licenciados similares. Gráficamente luce anticuado, y el brillo está excesivamente afinado, pero no se veía terrible. En ese sentido, puedo decir que funciona lo suficientemente bien (en eso). Lo que se ofrecía aquí es más robusto que algunos otros títulos AAA en PC.

Para concluir, debo decir que cuanto más jugaba, más sentía que Terminator: Resistance habría sido un buen juego licenciado AA de grado B si se hubiera lanzado en el 2008. Los problemas de equilibrio y la IA todavía necesitarían trabajo, pero esto podría haber sido un placer culpable ideal de bajo presupuesto.

Desafortunadamente para Terminator: Resistance, estamos en el 2019, y no puede evitar sentirse como una reliquia de un tiempo lejano. Puede ser agradable si pones tus expectativas lo suficientemente bajas, pero objetivamente es pedir demasiado por muy poco. El hecho de que sea funcional significa que los fans de la franquicia pueden realmente disfrutar de este juego, pero les aconsejo que al menos esperen por una rebaja de precio.

No exagero al decir que Terminator: Resistance, de haber sido lanzado en 2008, podría  haber sido considerado uno de los mejores juegos licenciados de su tiempo, pero hemos recorrido un largo camino en diez años. En el 2019, con excelentes títulos licenciados que se están haciendo cada vez más comunes, Terminator: Resistance es mediocre en el mejor de los casos. Puede que a los fans les guste, pero se merecen algo mejor.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Terminator: Resistance para Xbox One brindada por Reef Entertainment.

Good

  • Una clara preocupación por incluir muchos elementos de la franquicia
  • Divertido si dejas de lado todos los problemas

Bad

  • Gráficamente se siente añejado, funciona, pero sientes que falta algo
  • El sistema de disparos se siente extrañamente viejo
  • Las opciones de diálogo no llevan a nada
  • Todo se siente muy mal equilibrado

Summary

Convertir la franquicia Terminator en una experiencia de juego agradable debería ser factible, pero no con el presupuesto con el que Teyon ha intentado hacerlo. Los problemas hacen de esto un viaje en el tiempo que nadie querría experimentar.
5

Mediocre

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