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Sea of Solitude Review

Videojuegos
7.5

Bueno

EA es bastante conocida por publicar muchos de los juegos AAA más grandes que existen actualmente, pero eso no los limita a también hacer lo suyo con otras propuestas más pequeñas a través de su EA Originals. Con este programa se ha podido brindar apoyo a que títulos indie más pequeños encuentren publicación de manera más sencilla. Juegos como Fe, A Way Out y Unravel 2 provienen de este programa, con muchos otros anunciados durante los EA Play. Es ahora el turno de Sea of Solitude, que  llega finalmente a PS4 y Xbox One luego de haber sido anunciado el año pasado durante la E3 2018.

Sea of ​​Solitude es un viaje emocional a través del pasado y los distintos conflictos que atormentan la experiencia. El juego te pinta esta idea en la forma en que el personaje principal, Kay, se ha convertido en un monstruo después de verse vencido por los fuertes sentimientos de soledad que existen dentro de ella. Es con esa premisa que la idea del juego será la de tratar de regresarla a su forma humana, a medida que explora el mar como una representación de su basta soledad dentro del juego. Es por ello que en sea of Solitude, Kay deberá enfrentar el pasado y emprender un viaje de autodescubrimiento para re-encontrarse en una experiencia que no sobrepasa las 3 horas de juego.

El título se divide en lo que lo que se especifica como cuatro niveles, pero el juego en sí se divide en capítulos más pequeños dentro de cada uno de estos niveles. En ese sentido, cada uno de ellos presenta un conflicto interno diferente para Kay basado en su pasado, comenzando con su hermano y yendo desde allí hacia adelante. Con eso de base, puedo decir que Sea of ​​Solitude hace un gran trabajo para transmitir el dolor no solo de Kay, sino también de las personas asociadas con ella. Escuchar a su hermano siendo acosado constantemente en la escuela, mientras que Kay lo ignora por estar interesada en otras cosas, es algo realmente difícil de sobrellevar y ver. Definitivamente hablar sobre eso aquí es una sensación muy distinta que experimentarlo a través del juego, donde de alguna manera te sientes bastante impotente mientras descubres que podrías haber cambiado las cosas en algún momento.

Con el objetivo de personificar el sentimiento de soledad, Sea of ​​Solitude utiliza imágenes muy oscuras y severas que realmente funcionan bien con este tipo de juego. Estos colores más oscuros hacen que los momentos en los que puedes iluminar un área se destaquen aún más, ya que los esquemas de colores a menudo reflejan las luchas o realizaciones de Kay a lo largo de su experiencia. Incluso los diseños de los monstruos son muy interesantes de ver, aunque en general son bastante simples. Las imágenes también se combinan con una banda sonora perfectamente adecuada que ayuda a crear el ambiente para los distintos momentos del juego.

Sea of ​​Solitude comienza con una Kay muy confundida cuando se despierta sola en un bote en medio del mar. En poco tiempo, aparece una chica que brilla de manera intensa. Este nuevo personaje le da una especie de luz a Kay, para que pueda seguirla haciendo uso del bote, mientras que también le enseña cómo utilizar esa misma luz para disparar con un movimiento llamado “Flare”. Esto es esencialmente lo único que Kay tiene en su arsenal dentro del juego, y es prácticamente la única mecánica que tendremos para interactuar con otros elementos del juego, como el abrir puertas y, a menudo, para combatir contra los enemigos.

Es importante señalar que durante mis 3 horas de juego, esperaba que se presentaran nuevas formas de cómo usar este “poder” de Kay, y salvo el poder destruir criaturas de sombras disparando Flare a fuentes de luz, no pude ver ninguna otra mecánica más compleja o alguna otra que ayude a diversificar un poco más el tema de la luz.

A partir de aquí, el gameplay dentro es esencialmente una mezcla de lo mismo. La idea es llevar el barco a un lugar donde puedas desembarcar a tierra, atravesar algunas plataformas y llegar a la siguiente área. Sin embargo, Kay no tiene las mejores habilidades para las mecánicas de plataforma, ya que cuenta con un salto muy pequeño y la capacidad de corto alcance de escalar obstáculos. Además, habrán muchos momentos en los que debes ver a un monstruo moverse en el agua antes de dar un salto para nadar rápidamente a la siguiente plataforma, todo ello con el temor de que el monstruo no te coma en el proceso.

La mecánica del monstruo es interesante, porque definitivamente se traduce como esta figura que te seguirá siempre y estará acosándote en todo tu trayecto. La inmensidad de esta figura creo que es bastante efectiva para hacernos reflexionar en la idea de que las cosas no-resultas que dejas atrás igual te seguirán en todo momento hasta que decidas finalmente lidiar con ellas. El juego en un inicio te dice que esta es su representación del malestar, pero que en ningún momento buscar ser una forma terapeutica de cómo enfrentarlo, a pesar de que, furtivamente, nos brinda mucho recursos de cómo poner en relieve los pesares que no nos permiten estar tranquilos. Interesante.

Desde el principio, el juego parecía rememorar juegos como Brothers: A Tale of Two Sons, donde también te encuentras dentro de un viaje emocional. Sin embargo, la principal diferencia aquí es que, si bien Brothers: A Tale of Two Sons evolucionó a lo largo de una experiencia relativamente corta, Sea of ​​Solitude se siente un poco más estancando. Fuera de algunos momentos, Sea of Solitude se siente igual al principio que al final, sin nuevos trucos bajo la manga que se traduzcan en nuevas mecánicas que demuestren el resultado de ir lidiando con los pesares de Kay. Esto lamentablemente es un punto negativo, puesto que la narrativa deprimente en sí es muy cautivadora y se maneja increíblemente bien, pero el juego logra arrastrarla por más demasiado tiempo. En ese sentido el payoff no resulta tan gratificante hacia el final.

Además de la progresión bastante lineal de la historia, Sea of ​​Solitude ofrece algunos artículos coleccionables para que los encuentres a lo largo del juego. El primero de ellos son botellas vacías con mensajea dentro. Estas botellas añaden más información al contexto del juego, y es por ello que realmente vale la pena encontrarlas. Pero fuera de ello, el sistema de recolectar no es útil para el juego en sí. Más allá de luego verte buscando gaviotas en el mapa, ninguna de estas dos mecánicas agrega algo sustancial a la experiencia, aparte de obtener el trofeo asociado.

Sea of ​​Solitude es el último título que llega gracias al programa EA Originals y continúa esa tendencia única de mostrar imágenes y temas que no verás en ninguna otra producción a mayor escala. Mientras que la historia y los ritmos emocionales son de primera categoría, gran parte del resto del juego se siente algo limitado.

Si bien la experiencia en conjunta permaneces sin muchos cambios hasta el final, la presentación de vínculos y una relación personal diferente para Kay, en cada nivel, es suficiente para que los jugadores deseen llegar hasta el final y contemplar la poderosa resolución.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Sea of Solitude para Xbox One brindada por Electronic Arts.

Good

  • La temática es muy interesante y está muy bien planteada
  • La dinámica entre el contraste de color para demostrar las emociones es un gran toque
  • Los diseños son simples pero efectivos
  • Las representaciones utilizadas ayudan a que el mensaje sea claro

Bad

  • Las mecánicas se sienten muy limitadas, como si el juego se preocupara mucho más por brindar un mensaje antes que por ser un juego
  • Los coleccionables no aportan mucho a la experiencia del gameplay
  • La experiencia es realmente corta

Summary

Sea of ​​Solitude se esfuerza a veces por mantenerse a flote debido a una jugabilidad poco imaginativa que lucha por evolucionar más allá de los primeros momentos del juego. No obstante, su historia y representación de los malestares personales son realmente interesantes, brindándonos muchos temas sobre los cuáles debatir.
7.5

Bueno

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