Need for Speed: Payback Análisis

Videojuegos

La franquicia de Need for Speed ​​está pasando por algunos problemas debido a que la saga no ha visto una entrada decente en la mayor parte de la década, y Need for Speed: Payback es una vez más otro intento fallido de tratar de reclamar un trono que hace tiempo que se perdió. Tiene el aspecto y, a veces, la sensación de un título de carreras de arcade decente, pero la combinación de una muy mala historia, un sistema de progresión deficiente acribillado de micro transacciones y algunas decisiones de diseño cuestionables hacen de de este título el no estar a la altura de lo que esperamos.

Definitivamente, esto es bastante lamentable ya que Need for Speed ​​ocupa un nicho muy necesario e importante en el género de carreras. En ese sentido, es importante que los desarrolladores puedan reencontrar la base estructural  que hizo de esta franquicia ser una de las más reconocidas de antaño.

Probablemente es bastante claro que lo que EA desea es que Need for Speed ​​sea el videojuego equivalente a The Fast and the Furious. En ese sentido, durante la campaña juegas como un corredor callejero llamado Tyler en un entorno que se inspira en Las Vegas. El juego comienza con un robo frustrado cuando Tyler y su equipo intentan sustraer un millonario automóvil deportivo, pero durante el asalto son traicionados por un miembro del equipo. La tripulación es arrestada y Tyler se refugia en trabajar para un personaje conocido como “The Gambler”, quien promete darle la oportunidad de vengarse.

Need For Speed ​​ha tenido algunas historias bastante entretenidas en el pasado, y la premisa aquí no es del todo mala. El problema viene en la forma en la que se desarrolla esta historia ya que se presenta al jugador que, en última instancia, se siente como si fuésemos facilitadores de la trama sin consecuencia alguna para darle pase a los autos. Si bien es cierto, esto es algo que se puede esperar de un juego que se centra en las carreras, no puedo evitar pensar que los escritores han hecho un esfuerzo mínimo para brindarle mayores luces a una premisa que contaba con todos los elementos para ser algo mejor.

Las mecánicas de carreras del tipo arcade y sus gráficos son probablemente los mejores elementos de Need for Speed Payback. En consolas el juego se desempeña bastante bien y luce muy atractivo. Evidentemente no es un Forza Motorsport o un Project Cars, pero al igual no deja de ser impresionante. En términos de mecánicas el título es bastante sencillo, sin importar que estés corriendo en las calles, realizando driftings o incluso fuera de carretera. Este es el elemento que logra salvar muchos de los aspectos del juego y el lugar donde Ghost Games se siente más a gusto para desempeñarse bastante bien.

Del mismo modo, hay una buena sensación de velocidad. Los puntos de control de carreras son fácilmente identificables en el camino y los controles de navegación son simples e intuitivos. Con todo eso en mente, no es una sorpresa darte cuenta que Payback posee una muy buena fórmula para encontrar diversión en las carreras del tipo arcade. No obstante, si bien cuenta con la base de un juego y mecánicas divertidas, es casi cada decisión de diseño hecha en torno a la jugabilidad central lo que resta valor al disfrute.

Need For Speed ​​Payback es un juego de carreras de mundo abierto que no aprovecha al máximo sus posibilidades. Hay un mapa para explorar de tamaño decente que está salpicado con un montón de actividades para participar. Trampas de velocidad, coleccionables, fichas, desafíos de salto y, por supuesto, actividades de carreras que requieren que tu auto tenga un cierto nivel para competir. En ese sentido, puedo notar que toma bastante inspiración de otros títulos como Forza Horizon e incluso Burnout Paradise, pero no ofrece el mismo nivel de disfrute que otorgan los otros juegos mencionados.

Si bien hay una oportunidad para que el juego se sienta orgánico en cuanto a sus misiones, tareas o incluso su nivel de progresión, rara vez tiene éxito en lograrlo. En cambio, de alguna manera Payback apresura y obliga al jugador a estar pendientes de los puntos de control y a enfocarse en el siguiente evento, sin dejarse la chance de poder explorar el mapa de una manera más orgánica. Por otro lado, donde pareciese que Ghost Games pone el mayor énfasis es en los aspectos de personalización del coche.

En cuanto al sistema de progresión, hay algo que se siente un poco extraño y fuera de contexto. A medida que juegas y te ves forzado a implementar mejoras a tu vehículo, no obstante, nunca pareces tener los fondos necesarios para obtener las piezas que necesita con el fin de tunearlos, lo que finalmente te obligará a hacer algo del poco popular ‘farmeo’. Farmear en un juego de carreras significa que esencialmente estarás volviendo a competir repetidas veces en ciertos eventos y eso puede llegar a ser algo tedioso. Ahora, si deseas evitarte ese trajín, EA te propone las microtransacciones. Los “Speed Points” funcionan como el dinero dentro del juego, con el cual podrás comprar botines que contienen piezas o potenciadores para mejorar la potencia de tu vehículo. EA y Ghost Games están caminando por una línea muy delgada aquí, en la que muchos juegos ofrecen este tipo de compras que impulsan la progresión para aquellos que quieren ahorrar tiempo.

Si deseas jugar en modo multijugador en Need For Speed ​​Payback, y quieres ser competitivo, deberás tener el coche más potente del juego. En mi experiencia, a medida que competía en las carreras online, al final de las tablas de clasificación siempre se correlacionaba con el auto más potente que estaba arriba y el auto menos potente hacia el final. En pocas palabras, el modo multijugador no es agradable para todos, excepto para aquellos que tienen los vehículos más poderosos. Con eso en mente, si no tienes la intención de jugar el modo historia, y estás pensando que tal vez quieras divertirte un poco en el modo online, no te recomiendo Payback.

De nuevo, esta es una oportunidad perdida para recuperar la inversión. Ya que no todo es negativo, competir contra corredores con niveles de autos similares puede llegar a ser una experiencia bastante divertida. El estilo arcade que el juego propone posee un ritmo bastante rápido y ágil, en ese sentido tiene todos los elementos para ser una experiencia muy agradable. Considerando todo ello, es lamentable que sea una obligación poseer el mejor auto disponible para ser competitivo.

Como conclusión, me queda una incógnita bastante grande sobre el lanzamiento de Need for Speed Payback tal cual fue realizado. El modo historia, de lejos, no es lo mejor que hemos podido ver en la franquicia. Pero más allá de eso, siento que de alguna manera estamos siendo muy tolerantes con este tipo de sistemas de progresión, los cuales llegan a ser muy manipuladores para inducirnos a querer gastar más dinero en el juego. Con todo eso en mente creo que Payback es un mal escalón para la saga y lo cual es una lástima porque tanto la presentación gráfica y la carrera en sí son bastante buenos. Todo lo demás es olvidable.

Good

  • Nivel gráfico sorprendente
  • Buen ritmo de juegos y carreras

Bad

  • Microtransacciones
  • Historia pésima
  • Diseño estructural
  • Multijugador

Summary

Payback no es la opción que Need for Speed necesita. A menos que seas un gran fanático de la franquicia no deberás aventurarte a probar el juego.
6

Regular

Lost Password