Análisis

 

Friday the 13th: The Game es un juego asimétrico de jugadores múltiples donde un grupo de consejeros ven su campamento invadido por el asesino en serie más icónico de todos los tiempos. El objetivo de los consejeros es sobrevivir, mientras que el objetivo de Jason es matar. Cualquier consejero que sobreviva resultará ser el ganador, pero mientras más muertes realice Jason, mejores serán sus recompensas. En definitiva, todo este contexto te da las facilidades para crear una película de terror cuyo resultado particular termina con un grupo de supervivientes o un campamento desolado.

Sin importar la partida, los jugadores son consejeros del campamento cuyo objetivo es escapar de Jason. No vas a poder luchar contra él, por lo que cualquier arma que encuentres tiene el único fin de frenarlo por momentos. Tu única opción es correr, escapar y ocultarte. La sensación de impotencia es adecuada ya que estás jugando contra un personaje tan icónico como Jason, en ese sentido, no importa cuán hábil seas, en algún momento, vas a esperar que el monstruo enmascarado tenga algo más en mente.

Tu objetivo es encontrar una forma de salir del campamento. Puedes hacer esto reparando autos con materiales diseminados por todo el campamento, llamando a la policía y esperando que lleguen, o evadiendo a Jason hasta que la partida termine. Puede sonar simple, pero ninguna de las tareas es fácil. Quienes saben utilizar a Jason sabrán cómo frenarte rápidamente, por lo que llamar a la policía es una tarea difícil si es que encuentras el teléfono destruido. Reparar el automóvil es la forma más fácil de sobrevivir, pero implica una fuerte cooperación entre los jugadores y ofrece el menor número de rutas de escape. Sobrevivir hasta el final de la partida sin hacer nada puede ser bastante ingenuo, ya que Jason se fortalece a medida que avanza el tiempo.

Cuando juegas como consejero definitivamente podemos observar un elemento competitivo. Sí, todos quieren escapar, pero como dice el refrán, solo necesitas correr más rápido que la persona más lenta. Es vital averiguar cuándo dejar a alguien a merced de Jason versus el tratar de ayudarlos. También necesitas saber cuándo y dónde deshacerse de los demás para hacerte de tu propio escape. Una vez que hayas arreglado el automóvil, ¿esperarías a que suficientes personas lo llenen, o saldrías despavorido inmediatamente? Si sabes que la policía ha llegado, ¿los buscas inmediatamente o intentas ayudar a que tu compañero herido también pueda escapar? Es un giro divertido porque no hay razón para obstaculizar a tus amigos, pero también quieres escapar mientras puedas.

Por supuesto, la verdadera estrella del espectáculo es el propio Sr. Voorhees. Un afortunado jugador toma el control de Jason, cuyo objetivo es cazar a los otros jugadores. En comparación con los consejeros del campamento, Jason es un gigante. Él no puede ser asesinado (salvo un evento secreto bastante improbable), se mueve como alguien atrapado con un par de piernas en una montaña, y tiene una selección de poderes sobrenaturales. Podrá teletransportarse, cambiar a una forma incorpórea por breves períodos de tiempo, y brutalizar a cualquiera en su camino.

La clave para jugar como Jason es el miedo,  el monstruo puede sentir el miedo de sus objetivos, lo que hace que se destaquen en el mapa. Jason puede sentir cuando alguien está en una casa, pero aún así podrían pasar desapercibidos al esconderse. Las radios y dispositivos similares pueden distraerlo. A medida que avanza la partida, Jason gradualmente se vuelve más poderoso y eventualmente se vuelve imparable. Incluso cuando los consejeros se encuentren en su punto más débil y sin suministros, Jason se hará más fuerte y más peligroso. Es una forma inteligente de imitar la progresión en una película de terror.

Hay un giro genial en eso, porque Jason no solo quiere ganar. Hay muertes especiales sensibles al contexto que requieren que mate a los adolescentes desafortunados de maneras específicas para obtener puntos de experiencia adicionales. La mejor manera de jugar como Jason es dejar a las víctimas con vida y heridas hasta que puedas matarlas de una manera dramática, mientras aún las aterrorizas y ralentizas sus intentos de fuga. Un buen jugador de Jason matará a todos sus objetivos antes de que escapen, los acechará, hostigará y saldrá de una esquina para acabar con ellos justo cuando creen que estar a salvo. De lejos ser Jason es la parte más divertida de la experiencia. Cada partida es un una ruleta rusa para ver si te toca ser esa máquina imparable de matar o la presa.

El juego se experimenta mejor con un grupo de usuarios con niveles de habilidad aproximadamente iguales. Un Jason con mucho talento matará a los pobres consejeros antes de que puedan aspirar a escapar. Los consejeros que conocen todos los giros contra un novato Jason probablemente lo burlarán con demasiada facilidad. Cuando obtienes un grupo aproximadamente homogéneo, el juego es aterrador y emocionante a la vez. Puedes experimentar la tensión de trabajar juntos sabiendo que Jason puede salir de cualquier rincón, y la satisfacción de esperar el momento perfecto para atacar, ya que el asesino enmascarado supera con creces cualquier disparo perfecto en la cabeza en un juego multijugador tradicional.

Lo difícil del viernes 13 es que actualmente no se siente como un juego terminado de $ 40. Te dan un pequeño número de mapas, y hay Jasons y consejeros desbloqueables, pero ninguno de ellos cambia fundamentalmente el juego. Tienen estadísticas ligeramente diferentes que complementan diferentes estilos de juego, pero al final, repetirás las mismas cosas una y otra vez. Eso se espera para un juego multijugador, pero para un concepto de este tipo, no hace lo suficiente para justificar el precio. La razón por la que esto no es un defecto paralizante es porque sabemos que el contenido está por venir. Una campaña para un solo jugador y batallas contra bots se programarán más adelante, y solo eso debería darle más valor, aunque solo sea para permitir que juegues como Jason sin tentar a la ruleta rusa.

El principal problema con Friday the 13th: The Game es su verdadero potencial. Los momentos en que el juego es espectacular no brilla lo suficiente como para que puedas notarlo, ya que hay demasiados problemas con el juego. Además de la falta general de contenido, el juego se siente sin pulir. Los controles no son malos, pero son rígidos e incómodos, lo cual es bastante importante cuando te percatas que unas pocas pulsaciones de botón son la diferencia entre la victoria y un machete en la cara. Del mismo modo los problemas técnicos y sobretodo con el servidor ya que puede tomar bastante tiempo hasta poder encontrar una partida.

Un área donde el juego brilla es en las imágenes. Cada momento del juego gotea con amor por la franquicia. Hay muchas referencias sutiles y chistes internos para los fanáticos, y Jason se recrea con el mayor detalle posible. Cada uno de los diferentes diseños de Jason encarna una versión de película diferente del personaje. Todo, desde las señales de sonido hasta las animaciones, dan en el blanco. Los consejeros son menos impresionantes ya que son arquetipos de relleno, pero de ninguna manera son malos.

Friday the 13th: The Game es una experiencia divertida pero imperfecta. Cuando está en su punto más álgido se siente genial. La sensación de perseguir a ese último superviviente o esquivar a Jason y escapar en el último momento es difícil de superar. Sin embargo, los problemas técnicos y la falta de contenido de lanzamiento lo arrastran hacia abajo. Si estás dispuesto a pasar esos detalles por alto, entonces encontrarás una experiencia agradable que debería mejorar más adelante. Independientemente de sus defectos, esta es una carta de amor a la franquicia Viernes 13, y es un juego que los fanáticos deben amar.