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Final Fantasy VII Remake Review

Videojuegos
9.5

Sobresaliente

Creo que es bastante claro que hay muy pocos juegos en el mundo que son capaces de cosechar el mismo nivel de júbilo que Final Fantasy VII recibió en 2015 cuando se anunció su remake para PS4. Durante bastante tiempo, Square Enix se mostró bastante reservado y hermético en cuanto a la publicación de cualquier información o material que brindara detalles de lo que sería el tan esperado remake. Pero, obviamente, eso cambió. Ahora, han pasado casi cinco años desde la revelación inicial y la primera parte de la historia ha llegado finalmente a nosotros con Final Fantasy VII Remake.

El Final Fantasy VII original cambió por completo el panorama cuando se lanzó en 1997 para PlayStation. Al igual que Metal Gear Solid un año después, los elementos narrativos, y las cutscenes, supusieron un nuevo nivel y calidad de presentación, junto con su gameplay y con lo realmente expansivo que podía ser su duración. A pesar que los gráficos no se hayan mantenido sólidos a lo largo de los años, Final Fantasy VII no sólo marcó el futuro de la franquicia, sino también de los RPG e incluso de los juegos en general. Esto significa que Final Fantasy VII Remake tenía mucho por cumplir, considerando que ha decidido tomar un enfoque único al expandir incluso más la historia, al dividir el juego en múltiples partes.

Final Fantasy VII Remake se sitúa en el mundo de Gaia, donde una tiránica empresa energética, conocida como la Compañía de Energía Eléctrica Shinra, ha construido lo que es básicamente un imperio en el cielo. La ciudad de Midgar está construida por encima de los barrios bajos, y a su vez está impulsada por la esencia de la vida del propio planeta, una fuente de combustible conocida como ‘Mako’. Y lo importante aquí es que el uso continuo de este recurso está destruyendo el planeta. La gente que puede permitirse vivir en la ciudad vive en lo alto de los diferentes sectores, que están todos rodeados por los ocho reactores Mako.

La gente que no puede permitirse tal lujo a menudo está atrapada en los barrios bajos. Es en este contexto en el que asumes el papel de Cloud Strife, un ex-SOLDADO, ahora mercenario que ha sido contratado por el grupo ecoterrorista conocido como Avalanche. La misión será asestar un golpe devastador a Shinra destruyendo uno de los ocho reactores Mako. En los primeros minutos del juego, Barret es también rápidamente presentado, junto con personajes que tuvieron papeles bastante diminutos en el original, como Jessie, Biggs y Wedge. Esta es la primera señal de lo mucho mayor que es la escala del remake en comparación, ya que estos personajes, anteriormente secundarios, gozan de muchas complejidades que ahora son sabiamente aprovechadas.

Me complace mucho señalar que este interés por brindar mayor peso a los personajes no es algo que se queda supeditado solo a los secundarios, ya que son los mismos protagónicos que desbordan de abundante personalidad. Por razones obvias no entraré en spoilers en esta review, pero sí debo señalar que en Final Fantasy VII Remake todos los eventos se sienten mucho más reales, y eso se debe a un mayor trabajo en los vínculos que forjan los personajes. En ese sentido, nada se siente gratuito y todo lleva una mayor carga emocional, tanto para los momentos alegres como para los trágicos.

Como claro ejemplo, los guiños al pasado de Cloud se vuelven más frontales y centrales. Es en ese sentido que las distintas alucinaciones con Sephirot regresan para atormentar una y otra vez al protagonista. Evidentemente, Square Enix ha decidido tomar esta relación como una de las más importantes del juego, al presentarla casi desde el inicio y establecerla como uno de los mayores conflictos en Final Fantasy VII Remake. Este cambio es un gran acierto, puesto que añade aún más a la mística de la relación entre ambos, tanto para los que jugaron el original como para los que no.

En su corazón, Final Fantasy VII cuenta una historia de rebelión, crecimiento y vínculos. Cloud se posiciona como el frío y distante mercenario que hará cualquier cosa mientras se le pague por ello. Y si bien eso es algo que se mantiene constante a lo largo de todo el juego, su postura al respecto se vuelve cada vez más indulgente a medida que interactúa con más gente y ve realmente lo que Shinra ha hecho al mundo. La escala de la trama general de Final Fantasy VII es grande, y abarca un gran número de capítulos. Aunque sólo podemos ver los eventos que ocurren en Midgar, hay una sorprendente cantidad de profundidad y exposición en la relativamente pequeña sección del juego. El juego original se extendía a lo largo de cuatro discos, y Midgar ni siquiera se llevó la totalidad del primer deellos, por lo que no es de extrañar que Square Enix se haya esforzado tanto en justificar que una sección tan pequeña del juego original se convierta en algo independiente en lo que presumiblemente será una serie de remakes.

Square Enix eligió un nuevo reparto de voces para el juego, dejando de lado a los muchos talentos actorales con los que ha contado previamente para muchos de los productos que componen la franquicia. Esto puede haber sido controversial para algunos, pero creo que es importante señalar que el nuevo elenco hace un excelente trabajo al momento de capturar la esencia de cada uno de los personajes. Desde el comportamiento estoico de Cloud hasta la naturaleza esperanzadora de Aerith, el reparto de voces sabe cómo transmitir correctamente las emociones haciendo que todos realmente se sientan como un grupo bastante cohesionado. De la misma manera, haciendo del grupo de villanos, lo suficientemente intimidantes.

Poco después del bombardeo inicial, finalmente podrás explorar un poco de Midgar, empezando por los barrios bajos del Sector 7. Aquellos que esperaban que el juego tuviera una estructura de mundo completamente abierta como Final Fantasy XV podrían sentirse un poco decepcionados al principio, ya que el juego tiene un número más limitado de áreas por explorar, en las que sólo se puede transitar en determinados momentos. Y, aún así, lo curioso es que el juego tampoco se siente tan lineal como Final Fantasy XIII, el cual fue una de las mayores quejas durante su lanzamiento. Si bien, el título muestra cierta linealidad a veces, es algo que siento que funciona porque siempre se presenta en favor de la progresión de la historia. Es de esta forma que podemos ver un ritmo bastante constante que jamás se torna aburrido.

La expansión de Midgar decanta en un territorio mil veces más interesante y más maduro, en el cual sus habitantes te comparten la preocupación constante al verse indefensos ante toda la conmoción que está viviendo el mundo. Luego del primer bombardeo a uno de los reactores (justo luego de los eventos que encontramos en la demo del juego), verás cómo el alcance de las acciones del grupo ecoterrorista cosecha también mucho daño colateral. Son en estos actos en que vemos que muchas personas inocentes se encuentren entre el fuego cruzado, lamentando sus pérdidas y evocando juicios de valores en contra del régimen y en contra también de Avalanche.

Los fuertes elementos políticos, de los que se nutre la trama del juego, ayudan para que el usuario también vaya formando una propia postura con respecto a los grupos rivales. Estos dilemas éticos son realmente bienvenidos puesto que notamos una escritura que se puede permitir ser más madura. Si bien se respalda del Final Fantasy VII original, es ahora recién, con técnicas más avanzadas, que podemos ver cómo los desarrolladores son capaces de utilizar distintos recursos para mostrarnos la gravedad de las acciones de ambos bandos.

Cuando llegues a ciudades como los barrios bajos del Sector 7 o, sobre todo, al Wall Market, encontrarás zonas bastante diversas que te encomiarán hacia una misión secundaria, o con el fin de explorar para localizar algunos objetos ocultos. Creo que es bastante claro que el sistema de exporación en la franquicia Final Fantasy es bastante simple, y no entraría en debato compararlas con títulos como Uncharted y otros similares. La base de la exploración se limita a muchos momentos en los que deberemos pasar por debajo de escombros, subir escaleras o resolver simples puzzles para seguir adelante en nuestro camino.

Para aquellos que nunca jugaron el original, Midgar consistía en una sola pequeña porción del gran juego que abarca Final Fantasy VII. De hecho, en el juego de 1997, dejas Midgar cuando aún te encuentras dentro del primer disco, contabilizando un tiempo de 10 horas aproximadamente. Esto significó que había que añadir mucho contenido al remake, tanto a nivel de historia como con los propios personajes. Como ya se ha mencionado, personajes como Jessie, Biggs y Wedge fueron sólo un medio para avanzar en la trama original, antes de desaparecer por completo. En contraste, ahora tienen un impacto bastante grande durante el desarrollo de la primera parte del remake. Y no se trata de simples extras ni nada de eso, ahora existe un capítulo entero dedicado a estos personajes en el que Cloud se une a ellos con el fin de llevar a cabo una misión. Es durante ese segmento del juego en que se nos muestra una historia bastante emotiva en torno a Jessie, lo que ayuda a que los eventos posteriores tengan un impacto mucho más profundo.

Este es también el capítulo en el que el juego te presenta a Roche, un nuevo personaje creado para el remake. Junto con Roche, el gameplay de Final Fantasy VII Remake muestra una sección de conducción en base a motocicletas, la cual se siente bastante sólida en su simpleza. Pero regresando a Roche, es curioso lo poco que vemos de él en este juego, por lo cual asumimos que tendrá un papel más importante en el futuro. Al igual que él, iremos conociendo a otros personajes nuevos que condimentarán la trama, y que si bien son grandes adiciones al mito, sus roles se quedan en un nivel muy secundario, sobretodo si los comparamos con los miembros de Avalanche.

La estrategia de Square Enix aquí es tejer una reconstrucción completa. Si bien continuará guiándose por la estructura de la original, no temerá al momento de ejercer algún cambio radical en la historia. Esto se ve en gran medida con las nuevas entidades conocidas como Susurros, que juegan un papel importante en la historia desde muy temprano. La duda que me queda es cómo las siguientes entregas de Final Fantasy VII trabajarán en torno a estos nuevos añadidos, ya que cada nuevo elemento presentado de alguna manera apunta a potenciales nuevas direcciones para la historia del remake. Y si bien ahora ha funcionado, espero que estas complejidades tenga, también una resolución satisfactoria en las secuelas.

A nivel técnico, Final Fantasy VII Remake se ha visto increíble desde su revelación inicial y el juego completo ciertamente no decepciona visualmente. Esto incluye no solo las impresionantes cutscenes, sino también los entornos reales mientras exploras Midgar. El juego hace un fantástico trabajo de transición de cinemáticas al gameplay, casi sin problemas, los únicos momentos de carga que el juego presenta son durante la transición entre capítulos y durante los viajes rápidos. Aunque casi todo se ve muy bien, hay algunos modelos de personajes NPC de aspecto extraño que parecen inacabados por falta de detalles. Eso no es un gran problema, ya que la mayoría de los modelos y animaciones faciales se ven fantásticos, pero puede distraer un poco cuando sucede.

Hay pocas cosas en el mundo que puedo afirmar con tanta certeza como el hecho de que no se puede hablar de Final Fantasy sin hacer mención de su banda sonora. El compositor original, Nobuo Uematsu, regresó para crear la banda sonora del remake. Básicamente, la música siempre juega un papel importante a la hora de ayudar a crear una atmósfera precisa para cada momento, el cual puede exacerbar las emociones a escalas no pensadas, y la banda sonora de Final Fantasy VII Remake hace un trabajo extraordinario al respecto. La música de fondo de cada área está bien diferenciada mostrando algo de la idiosincracia de cada sección. Los temas de los personajes icónicos también son reimaginados lo suficiente para que sigan evocando las mismas sensaciones. Por ejemplo, es imposible no escarapelarse un poco con las primeras notas de “One Winged Angel”, cuando Sephirot aparece en pantalla.

No había forma alguna de que Square Enix pudiera llevar el mismo sistema de juego que el original y hacer feliz a la mayoría de los jugadores. Aunque la jugabilidad de Final Fantasy VII fue fantástica en su momento, definitivamente ha llegado a un punto de añejamiento en el gran esquema de las cosas de hoy en día. En su lugar, Square Enix se las arregló para tomar lo que hacía que el juego fuera genial en su momento y le infundió un toque moderno para crear un sistema de batalla orientado a la acción, lo que da como resultado algo increíblemente satisfactorio de usar.

En lugar de utilizar un sistema de combate similar al de Final Fantasy XV, en el que solo se controla a un personaje en batalla, Final Fantasy VII Remake recoge algunas de las ideas de ese combate y te permite jugar como cada uno de los miembros de tu grupo, en el momento que lo desees. No obstante, a pesar de contar en algunos segmentos con los 4 principales, era algo extraño no poder elegir a los integrantes de tu grupo, era el juego quien decidía automáticamente a quien excluir.

Final Fantasy VII Remake presenta un rápido sistema de batalla en tiempo real que te permite controlar a cualquiera de los miembros del grupo. Durante la batalla, podrás moverte por el campo con el stick izquierdo y luego atacar a los enemigos directamente pulsando ‘cuadrado’ repetidamente. Dependiendo del personaje que estés usando, pulsar Triángulo tiene un movimiento especial diferente, como la transición de Cloud a un estilo más poderoso conocido como Punisher Mode. Es usual que un gameplay orientado a la acción podría hacer que te preocupes por el rendimiento, debido al número de enemigos en pantalla, pero esto es algo que jamás significó un problema durante mi experiencia. Si terminas muriendo en batalla, nunca sentirás que fue culpa del juego como resultado de alguna ralentización o alguna inexistente caída de frames.

Definitivamente, el gameplay es significativamente más refinado que el de Final Fantasy XV, pero aún conserva un problema principal, la cámara. Esta es una faceta con la que FFXV no lidió tanto porque muchos de los paisajes eran entornos masivos y abiertos. Final Fantasy VII no tiene ese lujo y, en su lugar, te encuentras en entornos más cerrados donde la cámara puede atascarse fácilmente detrás de paredes o ser empujada hacia ti para que no puedas ver nada. No se nota mucho al principio del juego pero, hacia el final, realmente lo sentirás ya que cada vez más enemigos serán capaces de poner a la cámara contra ti. Tuve casos en los que no podía percibir de dónde era que recibía los golpes porque todo lo que podía ver era a Cloud.

Tendrás acceso a un menú de comandos que se alimenta de tu barra ATB. En batalla, verás un indicador adicional situado bajo la barra de salud, el cual está dividido en dos mitades, las que necesitarás llenas para usar habilidades, hechizos y objetos. Existen otras habilidades que requieren que la barra esté completamente llena. Debo decir que esta forma de modernizar el uso de la barra ATB es una gran manera de modernizar el sistema original que estaba supeditado al juego por turnos.

Sin embargo, para aquellos usuarios más puristas, que beben diariamente de los sistemas por turnos, el juego también tiene disponible lo que se conoce como modo clásico. Este modo elimina los elementos de acción de la experiencia. Los ataques regulares y todo se harán automáticamente, mientras que tu única tarea será usar el menú de comandos. Como en el original, esperarás a que tu indicador ATB se llene lo suficiente para poder usar tus habilidades, hechizos u objetos. Después de probar este modo por un tiempo, definitivamente no es la mejor manera de experimentar este juego, pero queda como opción para aquellos que desean un enfoque más tradicional.

Como resultado de la estructura del juego, Final Fantasy VII Remake tiene un número menor de armas disponibles por personaje de lo que podría haberse pensado inicialmente. Espadas como la Ultimate Weapon y el Ragnarok tendrán que esperar. En su lugar, el juego ha reforzado sus propias armas con un robusto sistema de mejoras. Cada arma que tengas en tu poder ganará SP al subir de nivel y luego te permitirá entrar y mejorarla en muchas áreas diferentes, tales como un mayor poder de ataque físico o de ataque mágico, mejor defensa, más ranuras de Materia y más. Al principio, sólo tendrás un núcleo del arma con cuatro opciones de mejoras para elegir. Luego se desbloquearán sub núcleos para seguir mejorando las armas.

Debo decir que este sistema de mejoras es bastante agradable y brinda algunas opciones interesantes para la estrategia. Y es que cada arma posee estadísticas muy distintas y su uso dependerán mucho de tu estilo de juego y de los tipos de ataque que prefieres que tengan. En ese sentido, las mejoras podrán equilibrar todo para que el arma que elijas tenga una mejor configuración para ataques. Además de las mejoras, cada arma tiene una habilidad especial que viene con ella cuando se equipa. Estas habilidades son exclusivas de estas armas al principio, pero puedes aumentarlas al usarlas en batalla. Una vez que la utilices lo suficiente, desbloquearás la habilidad incluso cuando otra arma esté equipada. Esto es increíblemente útil, ya que puedes hacer combinaciones realmente útiles.

Final Fantasy VII fue muy innovador en muchos sentidos, siendo el sistema de Materia uno de sus puntos más álgidos. Las Materias son orbes de magia que pueden ser equipados en tu arma y armadura, dándote así acceso a Hechizos, Habilidades, o ciertas ventajas en batalla. Cuando obtienes un orbe, normalmente estará en su nivel más básico, pero podrá ser mejorado ganando AP al derrotar a los enemigos.

Otro de los elementos que hace su regreso son las Invocaciones, pero lamentablemente aquí son muy limitadas. Pero eso se debe a que esta primera parte ocurre en los momentos más tempranos de la historia de Final Fantasy VII, así que aquellos que esperan ver algunas de las Invocaciones más épicas tendrán que esperar. De la misma manera, el sistema bajo el cual se rigen las Invocaciones puede ser un poco aleatorio, ya que sólo aparecerán durante las batallas más difíciles y duraderas. Tienes que estar atento a que el medidor de invocación aparezca en la pantalla y entonces podrás finalmente sacar una de ellas cuando el medidor lo indique.

A nivel de rejugabilidad, Final Fantasy VII Remake cuenta con una selección de capítulos que estará disponible una vez que hayas completado el juego. Con ello, podrás regresar a distintos capítulos para terminar de completar algunas misiones secundarias o encontrar todos los objetos escondidos. Además el Coliseo y el Simulador de Batalla serán capaces de otorgarte más horas de juego con algunas de las batallas más difíciles del juego. Si bien es cierto que puede ser un poco frustrante tener que volver a jugar a través de los ritmos de la historia, solo para llegar al Coliseo, cabe señalar que toda tu experiencia ganada, así como tus objetos, permanecerán contigo, haciendo que todo sea más rápido.

A manera de conclusión, señalo que Final Fantasy VII Remake lleva mucho tiempo en la imaginación de los fans, con rumores que se remontan a más de una década antes de que finalmente se revelara en 2015. Tomar uno de los juegos más definitorios y queridos de todos los tiempos, y reconstruirlo desde cero, era una tarea difícil, pero Square Enix lo logró con una jugabilidad modernizada, un mundo impresionante y muchos personajes que solidifican una narrativa más cohesionada.

No hay duda de que algunas personas podrían molestarse por la forma en que el juego se divide en varias partes, pero si tomamos esta primera experiencia como un indicio, no me quedan dudas de que los fans podrán esperar un fantástico viaje en los próximos años, a medida que la historia de Cloud y compañía continúe desarrollándose.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Final Fantasy VII Remake para PlayStation 4 brindada por Square Enix.

Good

  • El nuevo enfoque y añadido a la historia es increíble
  • Como toda la franquicia, la música es vital
  • Los elementos visuales nos pintan una Midgar realmente hermosa
  • El sistema de combate y de mejoras le brindan bastante ritmo a la experiencia

Bad

  • La cámara tiene algunos problemas que podrían solucionar con algún futuro parche

Summary

Final Fantasy VII Remake es un juego técnicamente extraordinario que recrea eficazmente el clásico JRPG de 1997. Desde las mejoras en el gameplay, hasta la forma más emotiva de contar una historia, los fans de los originales y los recién llegados se sentirán muy satisfechos con los esfuerzos de Square Enix.
9.5

Sobresaliente

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