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Days Gone Review

Videojuegos
7.5

Bueno

Considerando que Sony PlayStation ha decidido dar un paso al costado en el E3 de este año, y sin más juegos con fechas oficiales a la vista, es imposible no darse cuenta de la presión que existe sobre un título como Days Gone, juego que inmediatamente ha sido colocado como el caballito de batalla de PlayStation para el 2019. Lo cual en parte es cierto y en parte no.

Además de eso, en los últimos años la proliferación de los juegos basados en zombies y la fatiga de las experiencias de mundo abierto, se convierten inmediatamente también en barreras que el nuevo título de SIE Bend Studio deberá sortear. Todo ello con el fin de brindarle al usuario nuevas perspectivas y un enfoque bastante único sobre algo que ya conocemos a diestra y siniestra.

Observándolo todo, creo que esto último es el mayor reto al que se enfrenta Days Gone, ya que no solo basta con cambiar el nombre de “Zombies” a “Freakers”, el cambio debe ser algo más fundamental que nos permita encontrar nuevos valores en un juego de mundo abierto plagado de enemigos. Para ello, el desarrollador ha contado con muchos recursos a su disposición con la inmensa tarea de intentar encajar todo en su lugar.

Entonces, ¿cómo le fue a Days Gone?¿Es un título más de zombies?¿Es un título más de mundo abierto?¿Será el gran exclusivo de PlayStation del 2019? Son muchas preguntas que, definitivamente, encuentran una respuesta en sus más de 40 horas de juego que intentan balancear tanto su arco narrativo en función de la jugabilidad que provee.

Days Gone no pierde mucho tiempo en lo que respecta a su historia. Desde el inicio te presenta al protagonista Deacon St. John intentando salvar a su esposa en medio de la erupción del Apocalipsis Freaker, rápidamente logra ponerla a resguardo en un helicóptero que lamentablemente tiene una capacidad limitada. Entonces, mientras Sarah es llevada a un aparente resguardo, Deacon es dejado atrás junto a su amigo, y compañero motociclista, Boozer.

Luego de este evento pasan dos años y no sabemos absolutamente nada del paradero de Sarah, el mundo se ha vuelto un caos y los humanos, que persisten aferrándose a la vida, se han agrupado en pequeños campamentos con el fin de trabajar en equipo. Deacon y Boozer son reacios a pertenecer a alguno de estos asilos, pero rápidamente todo cambiará.

Ya que estamos aquí, es preciso que nos tomemos un tiempo para analizar la historia. Si bien en un primer momento estuve un poco reacio y desconfiado, debo admitir que el aspecto narrativo me atrapó por completo. No tengo duda alguna de que las mecánicas del juego son lo suficientemente divertidas para invertir mi tiempo en ellas, pero gran parte de mi atención estuvo siempre focalizada en conocer más de lo que había sucedido en estos dos año de distancia y cómo afectaría eso al futuro de nuestros personajes.

En ese sentido, la forma en que se ha construido la historia me parece uno de los mejores puntos a favor que posee Days Gone. No solo logra crearte una inmersión, sino que no teme el tomarse tiempos pausados o realmente frenéticos para intentar que el espectador apueste por sus protagonistas principales y, generar así, un compromiso real para con ellos.

Obviamente esto no sucede de la noche a la mañana, Deacon empieza siendo un protagonista con el que es muy complicado empatizar. Incluso siendo a veces el punto más flojo del juego durante las primeras horas. Pero como toda gran historia, el desarrollo de personajes está muy bien tratado aquí. Con ello no te digo que el rudo protagonista hará un cambio de 180º, sino que podemos ver que se nutre bastante de la interacción con otros personajes quienes lo obligan a romper el cascarón y nos permiten ver a un hombre lleno de frustraciones, miedos, arrepentimientos y, una meta inquebrantable.

Todos estos dramas y giros ayudan en mucho a mover muy bien los aspectos jugables de los que goza el título, como si de alguna manera los diferentes elementos de los que se compone Days Gone estuvieran fuertemente relacionados. Y eso es algo bastante bueno ya que, como dijimos al inicio, este es un título cuyos valores más importantes pertenecen a géneros que ya hemos visto hasta el cansancio y su verdadero aporte estará supeditado a cómo lograr encajar cada pieza para para brindar un diferencial sobre sus otros competidores.

Una extensión de Deacon recae sobre la figura de su motocicleta, la cual será más que una simple herramienta que transportará al protagonista por el inmenso mapa del juego. La moto es un personaje más dentro de Days Gone, sobre la cual deberemos preocuparnos por mantenerla siempre operativa. Es decir, la idea aquí es procurar que su propia barra de vida y niveles de combustible estén siempre en un estado óptimo. A cambio de ellos seremos siempre recompensados con la habilidad de escapar inmediatamente de cualquier peligro, además de evitar quedarnos varados en medio de la nada con muchos freakers sedientos de sangre (además de otras amenazas) que intentan acecharnos a cada segundo.

Fortaleciendo su imagen como un personaje más del juego, la motocicleta cuenta también con su propio sistema de mejoras que, definitivamente, marcarán una diferencia notable. Las capacidades de tu moto al principio estarán a luces de distancia de lo que puedes llegar a ser luego de haber recolectado muchas horas y mejoras a tu paso. Señalar esto es muy importante, ya que la campaña de marketing se ha enfocado bastante en las diferentes sensaciones que te brindarán tener un recurso como este en tu paso por el título. Y creo que se ha logrado llegar a la meta en este aspecto.

Si bien en un inicio la conducción y sus límites pueden llegar a ser algo molestos, ocurrirá un momento en que podrás usar tu moto para escapar y enfrentar a numerosas hordas de freakers, o pisar el acelerador lo más fuerte que puedas para escapar de la persecución de lobos y pumas, o navegar por el inmenso mapa por un buen tiempo sin el temor de quedarte sin gasolina. Son estas libertades y empoderamiento que el juego te provee las que te permiten sentir que una parte de ti siempre estará preparada para todo.

El sistema de mejoras es un elemento que también se extrapola al desafortunado protagonista. Ellas se dividen en tres ramas que cubren la expertise de Deacon con las armas, melee y con las habilidades para sobrevivir en el campo. Ya que si bien este es un juego de acción y aventura, los elementos RPG y de nivelación son bastante importantes para facilitar la experiencia. Además que el elemento survival del juego te incitará a estar recolectando la mayor cantidad de recursos que encuentres en el mapa, con el fin de tener a tu disposición elementos para fabricación.

De más está decir lo útiles que pueden llegar a ser estas mejoras, es increíblemente necesaria la habilidad para poder rastrear y dibujar la silueta de los enemigos que se encuentran alrededor de ti, con el fin de poder acercarte a ellos y atacarlos con cierta ventaja y con la capacidad de crear un aspecto más táctico.

Otro detalle importante a considerar es que el árbol de mejoras hace un buen trabajo al incentivar en que cada usuario busque conseguir las habilidades que se acomoden más a su estilo de juego. Por ejemplo, yo siempre voy a preferir una aproximación sigilosa antes que la interacción con armas. En ese sentido, para cuando finalicé el juego, la sección del Combate cuerpo a cuerpo (Melee) y la Survival estaban completamente mejoradas, dejando a la sección de armas algo más descompensada.

Considerando el tipo de enemigos, el sigilo es necesario puesto que nos da la chance de eliminar contrincantes sin hacer uso de nuestros otros recursos más limitados. Y si bien, esta es una aproximación que a mí me encanta, siento que no funciona del todo bien en todos los aspectos del juego. Sí, es bastante satisfactorio acercarte con cautela hacia algún freaker o enemigo humano, y sin que se de cuenta, eliminarlo en un abrir y cerrar de ojos, pero hay otras secciones donde deberemos espiar a otros personajes mientras nos escabullimos intentando no ser detectados.

Estas secciones incluso llegaron a recordarme por momentos a los latosos momentos en Assassin’s Creed donde debías perseguir a algún NPC y no alejarte de él con el fin de captar toda su conversación. Guardando distancias, la dinámica es la misma en Days Gone y, aunque contribuye a brindarnos mayores detalles de la historia, esto no la ayuda en nada para evitar sentir que son secciones sin mucha creatividad.

Fuera de eso, el sigilo en el campo de batalla funciona bien, logrando que recordemos por momentos a The Last of Us, pero con una aproximación mucho más básica, ya que, después de todo, no hay que olvidar que ambas son propuestas distintas. Pero es imposible no sentir que Bend Studio podría haberle brindado mayores complejidades a este sistema para que sea una experiencia mucho más tensa.

En donde sí siento un sinsabor es con todo el sistema de disparos. Este no funciona mal, para nada, sino que se siente demasiado simple y disparar nunca es tan gratificante como eliminar a enemigos mediante enfrentamientos cuerpo a cuerpo. Por un lado, las armas son bastante estándares, teniendo la capacidad de mejorar algunos elementos como el silenciador. Pero fuera de eso, la experiencia es bastante similar y básica.

Considerando lo caótico de los ataques de los freakers, contar con armas nunca lo sentí como lo más apropiado, sobretodo cuando a veces la mayor fortaleza del enemigo es su abismal cantidad. En ese sentido, siento que las armas funcionan más como un facilitador hacia algo más grande. Por ejemplo, disparar contenedores de material inflamable o, caso contrario, eliminar a un vigía distante de manera silenciosa para evitar que sus aliados se percaten de nuestra presencia, llega a ser más beneficioso que irnos a la lucha con armas de fuego.

Las mecánicas de ataque se complementan con las distintas armas “al paso” que podremos fabricar con todos los materiales recogidos en el mapa. Es mil veces más gratificante eliminar a un grupo de freakers lanzado bombas molotovs para ver como el fuego los elimina rápidamente sin tener que hacer más esfuerzo que el de apuntar estratégicamente.

Armas para el combate melee estarán también a nuestra disposición, con la oportunidad de mejorarlas para hacerlas incluso más letales. En ese sentido, si posees un bate de baseball o una tabla de madera, laa puedes juntar con clavos y otros elementos para conseguir un arma que puede despachar a cualquiera con pocos golpes.

Desde mi punto de vista, esto es mucho más placentero que respaldarme en mis armas de fuego, sobretodo porque siento que Days Gone gana mucho más cuando enfrentas cara a cara el riesgo y el peligro que encontrarás en el juego.

Pero es momento del plato fuerte del juego, los Freakers. Decíamos líneas arriba que el hostigamiento por los juegos de zombies era algo palpable a estas alturas. Y que, por ello, era muy necesario de que Days Gone nos provea de un diferencial importante que se extienda más allá del cambio de nombres.

Pues, en parte Bend Studios ha logrado salir bien parado de esto, pero por otros momentos no mucho. El peligro en el juego siempre es latente y la sensación de quedarte varado en medio de la nada es un tema de preocupación puesto que los peligros que se esconden en el mapa son grandes. Literalmente grandes.

Esa sensación de temor es el mejor resultado que cualquier juego del tipo survival horror debería esperar lograr. Los freakers no deben ser tomados a la ligera y el simple hecho de escuchar a uno cerca a tus objetivos actuales, significa que será importante que te tomes un tiempo de despacharlos antes de proseguir con tus objetivos, ya que, nunca podrás estar 100% seguro de que una horda se encuentre cerca a ti.

Las hordas son gigantescas y obscenas masas de freakers que se apilan y corren sedientos por despedazar tu cuerpo y, de lejos, uno de los mejores elementos de Days Gone. Enfrentarte a una de ellas requerirá que te encuentres bien preparado, desde contar con la mayor cantidad de armas fabricadas, municiones, trampas, curaciones y, además de todo eso, estudiar muy bien la zona donde se producirá el combate para intentar utilizarla a tu favor.

Todos estos enfrentamientos contienen una sensación de frenesí increíble ya que la horda no se detendrá por intentar despedazarte, siempre y cuando no salgas de su área de ataque. Con ello, rápidamente verás que tu stamina jamás será la suficiente y que tus balas harán muy poco para eliminar a este monstruoso número de enemigos. En ese sentido, lo único que puedes hacer es respaldarte en tu ingenio y tus habilidades para salir airoso.

Si bien esta mecánica ya se ha visto anteriormente en juegos como Left 4 Dead o en el más reciente Word War Z, lo que funciona en Days Gone es que aquí no hay un trabajo cooperativo en el cual apoyarte. Además que, más allá de las misiones guionadas, las hordas vagarán libremente por el mapa, haciendo que cada encuentro con ellas sean algo bastante orgánico.

No obstante, algo que sí es bueno tomar en consideración es que para llegar a ese momento el título se toma un tiempo bastante largo. Al igual que como con tu moto, el juego intenta que te vayas acostumbrando a los freakers de a poco, haciendo que su presencia en las primeras horas del juego se sienta algo lenta. Incluso, Bend Studio nos proporciona distintos tipos de freakers, que a la larga quedan en un segundo plano, o como jefes secundarios adicionales. Eso definitivamente es una oportunidad perdida ya que me hace sentir que ese intento por crear distintos tipos de enemigos quede muy por debajo a lo que ofrece Left 4 Dead.

Hacer que el virus sea algo que se extrapole a otros seres vivientes como lobos, osos, cuervos o pumas, es interesante, ya que proveen de un poco más de vida a la fauna del juego y a los enemigos en general, pero, al igual que los tipos de freakers, estos enemigos también quedan relegados como jefes opciones o a encuentros casuales en tu moto.

A nivel técnico Days Gone mantiene la calidad que hemos podido disfrutar de muchos otros juegos de Sony. Tanto la construcción de los escenarios como el mapa nos dan una experiencia viviente de la cual el robusto Modo Foto puede sacar bastante provecho. Los detalles en los paisajes, las animaciones y el resultado en general es bastante agradable a la vista.

El mismo trabajo se ha puesto en los efectos de sonido y en el trabajo de voz. Cabe destacar que el título llega doblado completamente al español latino, por lo cual muchos podrán disfrutar de la experiencia sin tener que recurrir a los usuales subtítulos.

Aún así, el juego de Bend Studio no está librado de ciertos problemas y bugs que podrían por momentos hacer su aparición. Lo curioso de estos bugs son los lugares en los que aparecen. Cuando nuestro personaje se encuentra dentro de uno de los campamentos de humanos, el título tiende a tartamudear haciendo que los frames desciendan de manera estrepitosa y esto llama mucho la atención, porque, como dije anteriormente, en las secciones con hordas donde más se le exige al motor gráfico, Days Gone no tiene ningún problema, siempre y cuando lo juegues en una PS4 Pro.

Days Gone requiere mucho poder de procesamiento, con enormes cantidades de enemigos en pantalla en simultáneo y entornos con texturas detalladas que cambian de día a noche. Desafortunadamente, en la PS4 base, esto significa que hay mucho lag en la carga de las texturas. Los frames caerán y las texturas podrían no cargar completamente, lo que provocará fallos en el juego. Nada que algunos parches no puedan solucionar, pero no borra el problema principal: los jugadores no deberían necesitar un PS4 Pro para ejecutar un juego de PS4.

Pero a fin de cuentas, estos son solo detalles que en ningún momento arruinan la experiencia y, por lo general, el título responde bastante bien. Además hace unos días se liberó una actualización cuyo fin es el de corregir estos problemas para que de esta manera el título puede llegar a su lanzamiento de la manera más estable posible.

Para concluir, me quedo con la idea de que Days Gone hace su mejor esfuerzo por intentar ser algo más que todas sus piezas juntas. En ese sentido, no estamos ante un juego de “zombies” más, ni ante un nuevo título de mundo abierto, sino ante un producto que intenta que todos sus elementos armonicen y dialoguen para llevarnos una experiencia bastante única, lo malo es que no siempre será así.

Creo que no siempre lo logra, puesto que es imposible no ver por dónde es que cojea el título. Y es que su magnanimidad por momentos le juega una mala pasada, cuando intenta ser siempre un poco de todo y abarcar mucho espacio. Pero cuando lo logra, entonces todo encaja perfectamente, brindándonos una historia realmente profunda que se respalda de mecánicas interesantes en un mundo bastante peligroso y amenazador. Cuando lo ves así, sientes que hacia el final existe una cohesión bastante orgánica que nos brinda algo sólido.

En un año que aún continúa siendo un gran misterio para todos los aficionados a Sony PlayStation, Days Gone se convierte en una interesante apuesta al intentar brindar una nueva perspectiva sobre algo que ya creías conocer, pero que aún así lidia mucho contra sus propias metas.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Days Gone para PlayStation 4 brindada por Sony PlayStation.

Good

  • La historia del juego es una que te brinda muchos temas importantes que se tocan, como la pérdida, la resignación e incluso la motivación
  • Las hordas de freakers están muy bien implementadas, y el juego te brindará muchas herramientas para que puedas enfrentarlas de la manera más creativa posible
  • La motocicleta es bastante divertida de usar, convirtiéndose en un personaje más sobre el cual deberemos prestar bastante atención
  • Los elementos de sigilo y la fabricación de armas melee son muy satisfactorios

Bad

  • El sistema de disparos no es el mejor, llegan a un segundo plano a pesar de la diversidad de armas
  • A pesar de contar con muchos tipos de freakers estos no son aprovechados al máximo, dejando a muchos de ellos como simples jefes secundarios
  • Algunos bugs pero que, felizmente, no llegan a estropear toda la experiencia de juego
  • Corre mucho mejor y con pocos sobresaltos en una PS4 pro que en una regular, y eso no debería ser así

Summary

Days Gone es un título sólido y una nueva experiencia que se respalda mucho en lo profundo de su historia y distintas mecánicas que te ponen en batalla contra inmensas hordas de enemigos. Pero que por momentos la suma de todas sus partes no llega a cuajar de la mejor forma. A pesar de ello, no me caben dudas de que este es uno de los mejores juegos de apocalipsis "zombies" de mundo abierto hasta la fecha.
7.5

Bueno

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