Análisis
Bueno, 2134, ese es el número de veces que he muerto mientras jugaba los capítulos de la historia principal de Celeste. Me doy cuenta de que puede parecer un número bastante extremo. Ya que es un número bastante grande para un videojuego que dura alrededor de seis o siete horas. No obstante, es un número del que estoy particularmente orgulloso.
Antes de comenzar de lleno con la reseña, debo comentar que nunca había oído hablar de Celeste. Lo había visto promocionado en la cuenta de Twitter de PlayStation de vez en cuando, tal vez, pero no fue hasta que el juego comenzó a recibir una recepción crítica tan abrumadoramente positiva que comencé a investigarlo. Celeste está siendo señalado como el juego de plataformas hardcore más cálido y acogedor que jamás se haya visto, y en su mayor parte, eso es cierto.
La premisa de Celeste es simple. Los jugadores toman el control de una joven llamada Madeline mientras comienza su viaje para intentar subir a la cima de la misteriosa montaña llamada ‘Celeste’. En la base, se encuentra con una anciana que le dice que el camino está plagado de peligros y que nunca llegaría a la cima.
Desde el primer momento, es obvio que hay algo que no está bien con la montaña. Y no me refiero necesariamente a sus desafiantes estructuras que nos brindarán momentos relativamente frustrantes, sino que la montaña le está haciendo algo a Madeline. A medida que continuamos avanzando, pronto nos veremos perseguidos por una chica de aspecto malvado con una apariencia muy similar a la protagonista. La niña es otra parte de Madeline, según ella, y queda claro que Madeline está escalando esta montaña para huir de algo.
Lo curioso aquí es que Celeste es una experiencia realmente relajante y calmante para un juego de plataformas que exige precisión y toda tu atención. El juego te dice que respires, te dice que lo puedes lograr, y no hay nada que temer. En ese sentido hay un subtexto meta, como si los desarrolladores trataran de reconfortar al jugador.
Tomate tu tiempo con los niveles desafiantes, sigue trabajando en ello, y eventualmente algo hará se encenderá y verás que todo tendrá sentido. Y si no puedes superar estos desafíos, Celeste también ofrece un modo ayuda para novatos. El modo Assist ofrece a los jugadores una variedad de formas de adaptar el juego a su gusto. Celeste es extremadamente accesible para jugadores que pueden no ser tan hábiles en juegos de plataformas, y eso es algo para tener en cuenta.
El juego sugiere que Madeline está lidiando con algunos problemas internos bastante serios. Ella sufre de depresión y ansiedad, y experimenta frecuentes ataques de pánico. Otro de los puntos remarcables del juego es que también te proporciona una descripción bastante adecuada de lo que es sufrir emocionalmente a través de los retos en los diseños de nivel.
Pero Celeste también sabe cómo mostrarte el otro lado de la moneda. El juego literalmente te enseña a respirar lentamente, mientras imaginas una pluma flotando lentamente en el aire para alejar la ansiedad. A partir de ese momento, fue más fácil enfrentar el resto de los desafíos de plataformas de Celeste.
Las plataformas del juego son brutales y Madeline muere de un solo golpe. El mínimo error termina en una muerte instantánea. Afortunadamente, los puntos de control son bastante misericordiosos, y el tiempo de reaparición es inmediato, por lo que nunca te quedarás colgado por mucho tiempo. Los niveles están diseñados con el fin de enseñarte la mecánica básica del juego e impartir nuevas técnicas en las próximas plataformas. Los controles son ajustados y muy precisos, lo que significa que cada muerte está en ti, no en el juego. El diseño del mundo y el arte de píxeles 2D también son encantadores, con una paleta de colores variada para distinguir los diferentes niveles.
La mayoría de los capítulos terminarán con una pelea de jefe, aunque se parecen más a los niveles de acertijo donde tienes que descubrir la ruta más eficiente a través de la pantalla mientras esquivas los ataques de tus enemigos de turno. Las peleas de jefes son el verdadero punto culminante del juego, y son secuencias frenéticas de persecución que realmente ponen a prueba tus habilidades y reflejos.
El último capítulo de la historia principal le da un sentido de progresión seriamente catártico a todo lo que has venido experimentando hasta el momento. Después de luchar a través de una multitud de desafíos, Celeste te presenta un último nivel que te obliga a mostrar lo que has aprendido en las últimas seis horas.
Después de completar la historia principal, hay aún más contenido disponible que nos brinda el título. Hay un nivel de bonificación que le da un cierre un poco más completo a la historia, hay toneladas de objetos coleccionables en cada nivel que puedes volver a tratar de recolectar, y hay lados B, que son esencialmente versiones más difíciles de niveles que ya habías logrado terminar.
Hacia el final del juego logras llegar a la cima y es una sensación realmente gratificante. Es como si Madeline y el jugador conquistan un desafío que antes parecía insuperable, es decir, tratar de hacer las pases con los propios demonios de uno. Yo soy un especialista de la salud mental y creo que el juego da en el punto en muchos sentidos. Durante todo el viaje, el juego te hace creer que si puedes conquistar la montaña, si puedes vencer a Celeste. E incluso si no lo haces, el juego te dice que está bien. Lo que importa es que lo intentaste.
Al ver mi recuento de muertos al final del juego, fue un poco sorprendente ver que había muerto tantas veces. Pero Celeste constantemente le asegura al jugador que no es algo de lo que deba avergonzarse. Cada muerte es una lección aprendida, y con cada lección viene la mejora. Mientras no te rindas, siempre hay un camino hacia el éxito. Incluso si tienes que fallar 2134 veces para verlo.



